La gerenta de GIRSU, Mariana López Rey, confirmó que el municipio mantiene un contacto sostenido con la comunidad Nahuelpan, en torno a la problemática de las voladuras de residuos, una situación que, según explicó, no es nueva y se arrastra desde hace varios años.
La funcionaria remarcó que desde el inicio de la gestión se buscó avanzar en una línea de trabajo más técnica y sostenida, con intercambio de notas y propuestas concretas.

Limitaciones para intervenir
López Rey fue clara al señalar que, pese a reconocer el problema, el municipio enfrenta restricciones para actuar de manera efectiva, lo que dificulta brindar una solución estructural.
En ese sentido, indicó que se solicitó ampliar las cuadrillas de limpieza y también ingresar maquinaria, como camiones y una minicargadora tipo bobcat, para acelerar las tareas. Sin embargo, aseguró que no se ha autorizado formalmente el ingreso de estos recursos.
“Es muy difícil pensar en una remediación seria si no podemos intervenir con herramientas adecuadas”, sostuvo.
Un módulo al límite y con condiciones complejas
La funcionaria explicó que el actual módulo 1 opera a gran altura, lo que genera condiciones de trabajo riesgosas y poco eficientes, favoreciendo la dispersión de residuos.
Advirtió que, desde el punto de vista técnico, trabajar en esas condiciones hace casi inevitable la generación de voladuras, incluso cuando se intenta cubrir los residuos con rapidez.
El módulo 2 como salida estructural
En este contexto, López Rey destacó que la construcción del módulo 2 responde a la necesidad urgente de recuperar capacidad operativa y mejorar el sistema.
Explicó que este nuevo espacio permitirá trabajar por debajo del nivel del suelo, lo que reducirá significativamente los problemas actuales y aportará mayor control y seguridad ambiental.
Gestión compartida y responsabilidades
La gerenta también hizo referencia a la gestión compartida con Trevelin, señalando que, si bien existe una participación conjunta, la responsabilidad de dar respuestas recae principalmente en Esquel, incluso ante organismos judiciales.
En ese marco, indicó que una parte de los residuos que llegan a la planta no corresponde a la ciudad, lo que incrementa la presión sobre un sistema que ya se encuentra exigido.
Un desafío que exige soluciones de fondo
Finalmente, López Rey reiteró que el municipio continuará trabajando para dar respuestas concretas, aunque insistió en que para lograr una solución real se necesita intervención técnica, recursos y coordinación efectiva entre las partes involucradas.
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