Un primer informe que lleva algo de tranquilidad
La directora de la Escuela 7722 “23 de Marzo”, Corina Milán, brindó detalles sobre el estado edilicio del establecimiento luego de que se conociera el primer informe técnico encargado por Obras Públicas para evaluar las grietas y movimientos detectados en el edificio.
Según explicó, el documento fue elaborado por el ingeniero Miguel Ángel Willhuber y concluye que “estructuralmente el edificio no presenta riesgo para los ocupantes”, aunque reconoce la existencia de “asentamientos diferenciales” que provocan las fisuras visibles en distintos sectores de la escuela.
Milán señaló que el informe atribuye estos movimientos a varios factores, entre ellos la disminución de lluvias y nevadas en los últimos años, cambios en las napas subterráneas, nuevos drenajes y el incremento del tránsito vehicular en la zona.
Los “testigos” que monitorean las grietas
Como parte del seguimiento técnico, en distintos sectores del establecimiento se colocaron testigos frágiles, pequeños vidrios adheridos sobre las grietas para detectar posibles movimientos estructurales.
La directora indicó que recientemente el ingeniero volvió al edificio para relevar esos dispositivos y, de manera extraoficial, adelantó que no se registraron quiebres, un dato considerado positivo dentro de la evaluación.
“Ahora esperamos un segundo informe que determine qué tipo de reparaciones habrá que realizar”, sostuvo Milán.

Una comunidad movilizada por la escuela
La situación edilicia generó una fuerte movilización de familias, docentes y estudiantes, especialmente luego de lo ocurrido a fines del año pasado, cuando debieron suspenderse actividades.
“La escuela es mucho más que el edificio. Es una red comunitaria muy fuerte”, expresó la directora, quien destacó el compromiso de toda la comunidad educativa para exigir soluciones y acompañar el proceso de evaluación.
Actualmente, la institución cuenta con unos 300 estudiantes y alrededor de 100 trabajadores, además de numerosas actividades culturales y deportivas que funcionan fuera del horario escolar.
“Queremos una escuela en buenas condiciones”
Milán reconoció que convivir diariamente con grietas genera preocupación y sostuvo que el desafío ahora es avanzar hacia soluciones definitivas.
“Queremos pintar la escuela, mejorarla, pero sabemos que si no se resuelve el problema de fondo las grietas volverán a aparecer”, explicó.
Además, valoró el rol activo de las familias y confirmó que interviene también la Defensoría del Pueblo del Chubut, a partir de presentaciones realizadas por padres y madres de estudiantes.
Estudiantes atentos y comprometidos
La preocupación también atraviesa a los propios alumnos, quienes comenzaron a expresarse públicamente dentro del establecimiento con carteles y mensajes vinculados al estado del edificio.
“Las chicas y los chicos están movilizados. Hay mucho afecto por esta escuela y quieren verla bien”, remarcó Milán.
Mientras se espera el segundo informe técnico, la comunidad educativa continúa siguiendo de cerca cada avance, con la expectativa de obtener respuestas concretas sobre las futuras obras de reparación.
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