La Confederación General del Trabajo (CGT) confirmó que realizará una movilización a Plaza de Mayo el jueves 18 de diciembre a las 15 horas para expresar su rechazo al proyecto de reforma laboral que impulsa el gobierno nacional. La decisión fue adoptada por unanimidad durante una extensa reunión del consejo directivo en la histórica sede de Azopardo, donde participaron más de cuarenta secretarios generales.
La protesta se definió en un contexto de fuerte debate interno sobre el impacto de la iniciativa oficial, que será tratada la próxima semana en la Cámara de Senadores. Desde la central sindical advirtieron que el proyecto contiene disposiciones “regresivas” que recortan derechos individuales y colectivos, debilitan la negociación paritaria y avanzan sobre la estructura de representación gremial.
“Vemos un país empobrecido, sin inversión. Se trata de un ataque a los derechos colectivos e individuales”, sostuvo Jorge Sola, integrante del triunvirato de conducción. Para el dirigente, el gobierno busca “llevar el debate entre gallos y medianoche”, sin permitir la participación plena de los sectores involucrados.
Si bien el Ejecutivo retiró del texto un artículo que afectaba uno de los mecanismos de financiamiento de los gremios, la CGT remarcó que el gesto no modifica el espíritu general de la norma, orientado, según señalaron, a flexibilizar contrataciones y despidos, restringir el derecho a huelga y reducir la fortaleza sindical.

Tres frentes de acción: político, judicial y territorial
Además de la movilización, la CGT definió una estrategia con tres ejes:
1. Gestión política
Los gremios buscarán convencer a senadores, diputados y gobernadores para que no acompañen el proyecto. “Vamos a explicar por qué esta ley no puede avanzar”, afirmó Sola. En la conducción sindical sostienen que el oficialismo “está a pocos votos” de lograr la media sanción, y creen posible bloquearla.
2. Acción judicial
La central promoverá presentaciones ante la Justicia, argumentando que varios artículos vulneran principios protectorios del derecho laboral y resultan inconstitucionales, especialmente aquellos que limitan las huelgas y la actividad gremial.
3. Movilización territorial
Las 80 regionales de la CGT fueron convocadas a activar reuniones con autoridades provinciales y legisladores para reforzar el rechazo en todo el país. En Chubut y la Patagonia, este movimiento podría traducirse en actividades locales en simultáneo con la concentración nacional.
Amplio respaldo sindical
La movilización sumará el apoyo de las dos vertientes de la CTA, encabezadas por Hugo Yasky y Hugo Godoy, que también convocaron a marchar contra la reforma. La conducción de la Uocra, liderada por Gerardo Martínez, ratificó que “comienza una etapa de defensa y resistencia”.
Por su parte, dirigentes como Cristian Jerónimo y Fabián Montaño remarcaron que la reforma no ofrece soluciones a los trabajadores informales, que representan a la mitad de la fuerza laboral, y que, por el contrario, “debilita la organización en los lugares de trabajo y deja al trabajador más desprotegido”.
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