El presidente de la Cámara de Comercio explicó que la entidad aún se encuentra analizando el impacto que tuvo la moratoria impulsada por la Municipalidad de Esquel, ya que todavía no cuentan con información suficiente para determinar cuántos comercios pudieron adherirse.
Selva señaló que, si bien la propuesta fue bien recibida por el sector, la realidad económica obliga a muchos comerciantes a establecer prioridades antes de afrontar deudas municipales.
«Está buenísimo lo de la moratoria, pero muchos primero tienen que pagar la luz, los sueldos, los proveedores o el alquiler para poder seguir funcionando», explicó.
Un trabajo conjunto para dar respuesta a la crisis
El dirigente recordó que la moratoria fue producto del trabajo conjunto entre el municipio, la oposición, la Cámara de Comercio y otros actores locales, con el objetivo de ofrecer una alternativa viable para que comerciantes y vecinos pudieran regularizar sus deudas.
Indicó que el esquema fue pensado para brindar un margen durante la temporada de invierno, permitiendo que quienes lograran mejorar sus ingresos en estos meses pudieran luego cumplir con sus compromisos fiscales.
Además, remarcó que la recaudación municipal también resulta clave para sostener la actividad económica, ya que el Estado es uno de los principales motores del circuito comercial local.
«Si el municipio no recauda lo que necesita, también se resiente una parte importante de la economía de la ciudad», afirmó.
«No vemos señales de recuperación»
Consultado sobre la situación económica general, Selva fue categórico al asegurar que el escenario continúa siendo de recesión sostenida.
Explicó que desde el comercio no observan indicadores que permitan hablar de una recuperación del consumo y manifestó preocupación por la ausencia de medidas que impulsen la actividad.
«No se ve ningún repunte. El contexto es recesivo sostenido y no aparecen medidas que reactiven el consumo», sostuvo.
Agregó que, más allá de los indicadores económicos nacionales, la realidad cotidiana muestra que el poder adquisitivo continúa deteriorándose y que cada vez resulta más difícil tanto para los trabajadores como para los empleadores afrontar sus obligaciones.
La caída alcanza a todos los rubros
Selva aseguró que la retracción del consumo ya no afecta únicamente a determinados sectores, sino que se extiende prácticamente a toda la actividad comercial.
Mencionó que indumentaria, mueblerías, decoración e incluso los comercios de alimentos registran una disminución en las ventas.
Asimismo, descartó que la baja pueda atribuirse a un crecimiento del comercio electrónico.
Como ejemplo, explicó que las empresas de transporte que habitualmente abastecen a Esquel con mercadería proveniente de otras ciudades hoy reciben un volumen mucho menor de envíos.
«No es que la gente compre más por internet; directamente no hay ventas. Eso también se refleja en la paquetería y en el transporte», indicó.
Una preocupación que se repite en todo el país
Finalmente, el presidente de la Cámara de Comercio afirmó que el panorama que atraviesa Esquel no es un caso aislado.
A partir del contacto permanente con otras cámaras empresariales y de sus recorridas por distintas provincias, aseguró que la caída del consumo se observa de manera generalizada en gran parte del país, consolidando un escenario de incertidumbre para el sector comercial.
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