El presidente del Concejo Deliberante de Esquel, Rubén Álvarez, confirmó que el proyecto impulsado por concejales mandato cumplido de la Unión Cívica Radical para modificar la relación institucional con Trevelin en torno al GIRSU ya cuenta con despacho favorable de la Comisión de Legales y quedó en condiciones de ser tratado en la próxima sesión.
Según explicó, la iniciativa fue acompañada por un dictamen del asesor legal del cuerpo, quien consideró que el Concejo se encuentra habilitado para avanzar en la medida propuesta.
El foco puesto en el convenio marco
Álvarez aclaró que el debate gira en torno al convenio marco firmado al momento de la creación de la planta de tratamiento de residuos, un acuerdo que, según indicó, debía complementarse con otros instrumentos específicos que nunca terminaron de consolidarse.
A su entender, esa falta de precisiones generó durante años diferencias respecto de las obligaciones y responsabilidades de cada municipio: “Trevelin sigue cuestionando cuál es su rol dentro del sistema”, señaló.
La deuda y el financiamiento de las obras
Uno de los puntos centrales planteados por el presidente del Concejo es la situación económica vinculada al funcionamiento de la planta.
Álvarez sostuvo que los vecinos de Trevelin pagan la tasa correspondiente al servicio, pero cuestionó que el municipio no haya realizado los aportes que considera necesarios para afrontar las inversiones requeridas.
En ese sentido, recordó que la construcción del Módulo II demandó una inversión estimada entre 1.300 y 1.500 millones de pesos, mientras que el cierre y remediación del Módulo I requerirá aproximadamente otros 1.000 millones de pesos: “El vecino de Trevelin paga, el problema es que la administración municipal no paga lo que corresponde”, afirmó.
Un plazo para alcanzar un nuevo acuerdo
La propuesta que llegará al recinto contempla la suspensión del convenio marco vigente y establece un plazo de 45 días para que ambas partes puedan avanzar en la firma de un nuevo acuerdo.
Según explicó Álvarez, la intención no es cerrar definitivamente las puertas al diálogo, sino generar las condiciones para que se definan con claridad los porcentajes de participación, las obligaciones económicas y las condiciones operativas del sistema.
El edil remarcó que el objetivo es construir un marco jurídico más sólido y evitar que continúen las discusiones basadas únicamente en acuerdos verbales.
¿Qué pasaría si no hay acuerdo?
Consultado sobre las consecuencias de una eventual falta de entendimiento entre ambas localidades, Álvarez señaló que, vencido el plazo previsto, podría quedar impedido el ingreso de residuos provenientes de Trevelin a la planta.
No obstante, insistió en que la iniciativa busca precisamente abrir una instancia de negociación que permita arribar a un nuevo convenio: “Se deja la puerta abierta para que los ejecutivos se sienten y firmen un acuerdo como corresponde”, expresó.
Una sesión con temas sensibles
Además del debate sobre el GIRSU, el Concejo Deliberante tratará en la próxima sesión la renovación de la tarifa social eléctrica, un beneficio que actualmente alcanza a unas 400 familias de Esquel en situación de vulnerabilidad económica.
La medida será prorrogada por un año más sin modificaciones, aunque se acordó continuar analizando la posibilidad de ampliar el universo de beneficiarios.
Mientras tanto, todas las miradas estarán puestas en la discusión sobre el futuro del convenio con Trevelin, un tema que promete convertirse en uno de los debates políticos más importantes del año en la región.
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