Empresa de Trevelin, primera del país en avanzar hacia la certificación IRAM de pellets de conífera

La empresa trevelinense Brago, propiedad de Guillermo González, inició junto al INTI el proceso para certificar bajo norma IRAM la calidad de sus pellets de conífera, convirtiéndose en la primera planta del país en avanzar hacia este estándar. El trabajo consolida a Trevelin como referencia regional en energías renovables y economía circular.

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En un paso clave para el desarrollo productivo y energético de Trevelin, la empresa Brago comenzó el proceso para obtener la certificación de calidad IRAM de sus pellets de conífera, de la mano del Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI).

El jefe departamental de Energías Renovables del INTI, Martín Rearte, realizó recientemente una serie de pruebas técnicas en la planta, acompañado por el secretario de Producción de la Municipalidad de Trevelin, con el objetivo de reunir las muestras necesarias y avanzar en la evaluación de calidad del producto.

Brago, propiedad del emprendedor trevelinense Guillermo González, es una firma que invierte y produce en la localidad, generando empleo local y aprovechando de manera eficiente la biomasa disponible en la región. Sus pellets de conífera se caracterizan por la alta calidad y estabilidad del combustible, dos condiciones esenciales tanto para uso residencial como comercial, en un contexto donde la calefacción eficiente y sustentable gana protagonismo en la cordillera.

¿En qué consiste la certificación IRAM?

Rearte explicó que la certificación IRAM es el resultado de un trabajo conjunto iniciado en 2018 entre el INTI y el Instituto Argentino de Normalización y Certificación (IRAM), orientado a homologar en Argentina los estándares internacionales que ya se utilizan en Europa y otros países.

“La certificación de producto es el primer paso: se reúne la cantidad necesaria de pellets, se realizan los ensayos en los laboratorios del INTI y, si todos los parámetros cumplen la norma, la empresa obtiene el sello de calidad”, detalló el especialista.

La planta de Brago es la primera del país en avanzar hacia esta instancia para pellets de conífera, lo que representa un hito nacional tanto para la industria local como para el desarrollo de biocombustibles de alto estándar en la región patagónica.

Innovación técnica y matriz específica para conífera local

Durante el proceso, el INTI no solo acompaña en los ensayos de laboratorio, sino que también brinda asistencia técnica directa a la planta. Rearte subrayó que se trabajó en el diseño de una nueva matriz específica para procesar conífera local, un desarrollo logrado en conjunto entre el organismo técnico y el propio fabricante.

Esta innovación permite optimizar la calidad del pellet, mejorar el rendimiento industrial y asegurar un producto más homogéneo, con mejores parámetros de densidad, humedad y poder calorífico.

Valor agregado, confianza y economía circular

La futura certificación IRAM representará un valor agregado significativo para los pellets producidos en Trevelin, al aportar:

  • Seguridad y confiabilidad para usuarios residenciales y comerciales.
  • Trazabilidad del proceso productivo.
  • Un sello de calidad reconocible en el mercado nacional.

Al mismo tiempo, el proyecto consolida a Trevelin como referente regional en energías renovables, promoviendo una economía circular que aprovecha los residuos de la industria forestal para transformarlos en biocombustible sólido de alto estándar.

Con este paso, la empresa Brago y el entramado productivo de Trevelin se posicionan en la agenda nacional de transición energética, mostrando que desde la cordillera también se puede producir energía limpia, certificada y de calidad internacional.

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