Un golpe directo al trabajo nocturno
Mientras continúa la incertidumbre de los empleados del casino, comienzan a sentirse con fuerza los efectos colaterales en otros sectores. Uno de los más impactados es el de los taxistas que trabajan en la parada ubicada frente al establecimiento.
Juan Segura, chofer de la zona, fue contundente: “El 80% de nuestro trabajo nocturno es del casino”. La dinámica diaria dependía en gran parte del flujo de clientes que entraban y salían del lugar durante la noche.
Con las puertas cerradas, la actividad prácticamente desapareció: “Estoy hace dos horas parado y no hice nada, cero viajes”, describió.
Menos viajes y riesgo de despidos
La caída de la demanda no solo implica menos ingresos, sino también decisiones difíciles hacia adelante. Segura adelantó que la situación podría derivar en recortes de personal.
“Tengo que dejar gente sin trabajo, esto se achica todo”, afirmó, al explicar que en su caso trabaja con dos choferes por vehículo y que el turno nocturno ya no tendría sentido sin el casino funcionando.
La parada, que reúne varios autos y concentra el movimiento en ese sector, quedó prácticamente sin actividad. “Sin el casino, esta parada no tiene sentido”, remarcó.
Una crisis que ya se venía sintiendo
El impacto del cierre se suma a una caída previa en la actividad que el sector venía registrando desde hace más de un año. Según indicó el taxista, la demanda ya había disminuido considerablemente.
“Había bajado entre un 30 y un 40%, pero esto directamente paraliza todo”, explicó.
A la baja del consumo se sumaron factores como el aumento del combustible y una temporada turística débil, lo que agravó aún más la situación.
El costo de trabajar y el dilema de las tarifas
En medio de este contexto, el sector enfrenta además el dilema de actualizar tarifas para sostener los costos, sin perder a los pocos clientes que quedan.
“Hay que aumentar para sobrevivir, pero la gente no tiene plata para tomar un taxi”, sostuvo Segura.
La tensión entre costos crecientes y menor demanda deja a los trabajadores en una situación cada vez más compleja.
El impacto en toda la economía local
El testimonio del taxista refleja un efecto que trasciende al casino y alcanza a distintos sectores de la ciudad. “Somos trabajadores indirectos que dependemos de esto”, explicó.
Además, advirtió que la caída de la actividad es generalizada: “A los comercios les ha bajado todo, el parate es en toda la ciudad”.
Con la temporada invernal aún por delante, crece la preocupación sobre cómo evolucionará la economía local en los próximos meses.
Un escenario de incertidumbre creciente
El cierre del casino no solo deja en vilo a sus empleados, sino que también expone la fragilidad de actividades que dependen indirectamente de su funcionamiento.
“Esto no se puede sostener así”, resumió Segura, reflejando un sentimiento que empieza a expandirse en distintos sectores de Esquel.
La crisis, que comenzó puertas adentro del casino, ya se proyecta hacia toda la comunidad.
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