Durante el tratamiento del proyecto que deroga la Ordenanza N.º 189/08, vinculada al convenio marco de gestión intermunicipal de residuos sólidos urbanos entre Esquel y Trevelin, la concejal Evangelina Chamorro, del Frente Vecinal Esquel, expresó su rechazo a la iniciativa y solicitó la lectura del despacho en minoría.
El texto presentado por la edil recomendaba al Departamento Ejecutivo Municipal continuar por la vía del diálogo institucional para encontrar una solución responsable, en defensa del derecho de los habitantes a gozar de un ambiente sano.
Críticas políticas al manejo de la planta
Chamorro sostuvo que desde su banca se viene realizando un seguimiento histórico del funcionamiento de la planta de tratamiento de residuos y cuestionó la administración que, según afirmó, llevaron adelante distintas gestiones municipales.
En ese sentido, remarcó que la planta está ubicada en Esquel, pero fue pensada desde su origen para la gestión de residuos de Esquel, Trevelin y eventualmente el Parque Nacional Los Alerces.
La concejal también hizo referencia a una publicación oficial del Gobierno Provincial sobre la obra del Módulo 2, donde se menciona una inversión provincial para mejorar la gestión de residuos de ambas localidades.
“Trevelin no es cliente, es socio”
Uno de los puntos centrales de su exposición fue la interpretación del vínculo entre ambos municipios.
Chamorro afirmó que Trevelin no debe ser considerado un cliente de la planta, sino un socio dentro del esquema original de gestión intermunicipal.
Según planteó, la planta se originó a partir de fondos nacionales y provinciales, y el convenio marco tenía como objetivo ordenar el trabajo conjunto entre ambos municipios: “Trevelin no es un cliente de la planta de Esquel, Trevelin es un socio”, sostuvo durante su intervención.
Cuestionamientos legales
La edil advirtió que la derogación de la ordenanza podría generar consecuencias jurídicas para la Municipalidad de Esquel.
Según su interpretación, la ordenanza que se busca derogar ya cumplió su objeto, que fue ratificar el convenio marco. Por ese motivo, sostuvo que derogarla no resolvería de fondo el conflicto y podría dejar vigente únicamente la ordenanza de Trevelin.
También señaló que el convenio no incluye una cláusula de rescisión unilateral, por lo que consideró que cualquier modificación debería surgir de una instancia de acuerdo entre ambas partes.
Pedido de información y críticas al tratamiento
Chamorro cuestionó además la falta de información completa para analizar el expediente.
Aseguró que desde la oposición se solicitaron antecedentes vinculados al origen de la planta, su funcionamiento, el expediente judicial y documentación técnica, pero que esa información no fue entregada de manera suficiente.
También indicó que el Municipio de Trevelin envió una nota informando que había solicitado documentación al Ejecutivo de Esquel sin obtener respuesta.
Rechazo al proyecto
En el tramo final de su intervención, la concejal calificó el avance de la derogación como una decisión de alto riesgo institucional y legal.
Además, cuestionó que el tratamiento del proyecto haya avanzado con rapidez, mientras otros expedientes vinculados a problemáticas ambientales, como el planteo de vecinos de Nahuelpan por la planta, continúan sin una definición.
Finalmente, Chamorro adelantó su voto negativo y solicitó que la votación fuera nominal, para que cada concejal dejara asentada su postura frente al proyecto.
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