Durante el debate por la derogación del convenio marco entre Esquel y Trevelin para la gestión de residuos sólidos urbanos, la concejal Liza Arrúa, de Juntos por el Cambio, respaldó el proyecto impulsado por la mayoría y rechazó las críticas formuladas por los bloques opositores.
La edil comenzó su intervención cuestionando que se pusiera en duda el origen político de quienes presentaron la Banca del Vecino que impulsó la iniciativa.
«Nunca discriminamos a quienes presentan una banca del vecino»
Arrúa sostuvo que desde su bloque siempre se respetó a todos los vecinos que utilizaron la herramienta de participación ciudadana.
En ese sentido, consideró una falta de respeto vincular la discusión del proyecto con la pertenencia política de quienes promovieron la iniciativa y defendió el tratamiento que recibió el expediente en la Comisión de Ambiente.
Defensa del trabajo en comisión
La concejal aseguró que los vecinos fueron escuchados con respeto durante todas las reuniones y afirmó que el expediente tuvo el tratamiento correspondiente.
También respondió a los cuestionamientos sobre la documentación incorporada al expediente, señalando que los informes solicitados fueron remitidos y que corresponde a los concejales analizarlos y ordenarlos.
Según indicó, algunas críticas obedecen a diferencias políticas más que a cuestiones técnicas.
«El acuerdo marco nunca se cumplió»
Arrúa sostuvo que el convenio firmado entre Esquel y Trevelin jamás logró concretar los convenios específicos previstos originalmente y afirmó que esa es la razón por la cual hoy corresponde avanzar con su derogación.
Para la concejal, el proyecto responde precisamente al incumplimiento del acuerdo y recordó que ya existieron intentos anteriores de avanzar en el mismo sentido.
Asimismo, señaló que la Municipalidad de Trevelin incumplió obligaciones asumidas dentro del esquema de gestión compartida.
«No estamos en contra de Trevelin»
Durante su exposición aclaró que la discusión no implica un enfrentamiento con los vecinos de la localidad cordillerana.
Sostuvo que la responsabilidad política corresponde al Ejecutivo de Trevelin y remarcó que el Concejo Deliberante de Esquel debe priorizar la defensa de los intereses de los vecinos esquelenses.
La situación de Nahuelpan
Arrúa también respondió a las críticas relacionadas con la Banca del Vecino presentada por integrantes de la comunidad Nahuelpan.
Afirmó que el expediente continúa siendo tratado en la Comisión de Ambiente y aseguró que se mantienen reuniones e intercambios con la comunidad para buscar alternativas que permitan abordar la problemática ambiental existente.
Además, defendió el trabajo de la gerenta del GIRSU, Mariana López Rey, al considerar que realizó múltiples gestiones tanto con representantes de la comunidad como con autoridades de Trevelin para intentar alcanzar acuerdos.
Voto afirmativo
En el cierre de su intervención, la concejal reiteró que la derogación del convenio busca resguardar los intereses de Esquel y avanzar hacia un sistema de gestión de residuos con reglas claras.
Finalmente, adelantó su voto positivo al proyecto que posteriormente fue aprobado por mayoría en el Concejo Deliberante de Esquel.
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