La discusión entre los municipios de Esquel y Trevelin por la administración de la Planta de Gestión Integral de Residuos Sólidos Urbanos (GIRSU) sumó una nueva instancia judicial. El Superior Tribunal de Justicia de Chubut convocó a los intendentes Matías Taccetta y Héctor Ingram a una audiencia presencial que se realizará esta semana en Rawson.
La convocatoria se produjo luego de la presentación realizada por Trevelin para solicitar la inconstitucionalidad de la ordenanza aprobada por el Concejo Deliberante de Esquel, mediante la cual se busca modificar el esquema vigente entre ambas localidades.
En una entrevista con Panorama 4, Espinoza aseguró que desde Trevelin afrontan esta instancia con tranquilidad y consideró que la intervención del máximo tribunal provincial puede contribuir a encaminar la discusión.
“Lo único que queremos es que de una vez por todas quede claro cómo funciona Trevelin con la planta de residuos de Esquel”, sostuvo.

El municipio cuestiona la decisión de Esquel
Uno de los puntos centrales del planteo de Trevelin está relacionado con la decisión de Esquel de avanzar con una ordenanza que, según Espinoza, no tendría competencia para modificar determinadas condiciones del vínculo entre los municipios.
El funcionario también cuestionó las declaraciones que sostienen que a partir del 7 de septiembre Trevelin no podría continuar ingresando sus residuos a la planta.
“Nosotros sabemos muy bien que no es una planta de Esquel”, afirmó Espinoza, quien remarcó que el municipio cordillerano considera que el conflicto debe resolverse mediante el diálogo y, ante la falta de acuerdos, a través de la Justicia.
Socios o clientes: la definición que Trevelin reclama
Uno de los principales interrogantes que Trevelin pretende despejar es qué condición tiene el municipio dentro del GIRSU.
Espinoza explicó que a lo largo del tiempo Trevelin realizó aportes para el funcionamiento de la planta, entre ellos dinero para el módulo uno, personal, camiones y maquinaria.
“En algún momento funcionamos como socios y después empezamos a funcionar como clientes”, explicó, al señalar que esa situación genera una contradicción que el municipio pretende que sea definida formalmente.
Según planteó, si Trevelin es considerado socio, deberían contemplarse los aportes realizados por la localidad. Si, en cambio, se trata de un vínculo entre un proveedor y un cliente, el municipio pretende conocer cuánto debe pagar por el servicio y bajo qué condiciones.
“Nosotros queremos que la Justicia defina qué somos como municipio de Trevelin”, remarcó.
El reclamo por la deuda: “Queremos ver los números”
Otro de los puntos que atraviesan el conflicto es la deuda que Esquel reclama a Trevelin, cuyo origen estaría vinculado a períodos anteriores.
Espinoza aseguró que Trevelin no se niega a asumir las obligaciones que correspondan, pero reclama que se presente la documentación que permita determinar cómo se llegó a los montos reclamados.
“Si me decís que te debo 500 millones, yo te digo: bueno, mostrame de dónde te debo eso y, si corresponde, te lo pago”, ejemplificó.
En ese sentido, insistió en que la intención del municipio es abrir las carpetas, revisar la documentación y establecer con precisión los números para alcanzar un acuerdo.
El antecedente de las negociaciones que no prosperaron
Espinoza también recordó que durante enero de 2025 hubo reuniones entre ambos municipios para intentar avanzar en un nuevo convenio.
Según relató, Trevelin presentó en aquellas instancias un borrador de convenio y aseguró que existieron conversaciones en las que se había avanzado sobre determinados puntos. Sin embargo, sostuvo que posteriormente las posiciones cambiaron y las negociaciones terminaron sin acuerdo.
“Nosotros tenemos pruebas y constancias de que siempre tuvimos la apertura de arreglar esto y negociarlo en la mesa de diálogo”, afirmó.
El funcionario aseguró además que el municipio conserva mensajes, audios y documentación de aquellas conversaciones, elementos que, según indicó, fueron incorporados a los planteos realizados ante la Justicia.
La provincia también quedó involucrada en la discusión
Otro aspecto que Espinoza consideró relevante es que el Superior Tribunal de Justicia convocó también a la Provincia, algo que Trevelin considera importante debido al rol que tiene como garante del convenio entre los municipios.
“Me parece que eso fue un paso importantísimo para que esto se aclare”, sostuvo.
Desde la mirada del funcionario, la participación provincial puede permitir que el conflicto deje de ser exclusivamente una discusión entre Esquel y Trevelin y se analice el marco institucional que regula el funcionamiento de la planta y el acuerdo entre ambas localidades.
El módulo dos y la discusión por los aportes
La construcción y próxima puesta en funcionamiento del módulo dos de enterramiento también forma parte del conflicto.
Frente a los cuestionamientos sobre por qué Trevelin no participó económicamente de la obra, Espinoza sostuvo que el municipio mantuvo durante todo este tiempo la voluntad de sentarse a negociar, pero que las conversaciones no lograron consolidar un acuerdo estable.
Según explicó, la falta de entendimiento sobre el vínculo entre ambos municipios y sobre las obligaciones económicas terminó llevando la discusión al ámbito judicial.
“Vamos a pagar lo que tengamos que pagar”
A pesar de las diferencias, Espinoza aseguró que Trevelin está dispuesto a asumir las obligaciones que correspondan si finalmente se determina cuál es el esquema aplicable.
“Vamos a pagar lo que tengamos que pagar y vamos a acordar lo que corresponda”, afirmó.
El secretario coordinador de Gabinete remarcó que el objetivo del municipio no es evitar responsabilidades, sino contar con reglas claras, números documentados y un acuerdo que pueda ser sostenido en el tiempo.
Ahora, todas las miradas están puestas en la audiencia convocada por el Superior Tribunal de Justicia, instancia en la que estarán presentes los intendentes de Esquel y Trevelin y que podría abrir una nueva etapa en un conflicto que lleva varios años.
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