Si bien el trabajo de prevención se sostiene durante todo el año, septiembre concentra especialmente las campañas y acciones de sensibilización sobre la prevención del suicidio.
En Esquel, una de las herramientas centrales es la Mesa Intersectorial, que funciona bajo la órbita de la Secretaría de Desarrollo Humano y Hábitat de la Municipalidad y reúne a distintos actores vinculados con salud, educación y el trabajo comunitario.
Torres explicó que la mesa viene funcionando desde hace aproximadamente tres años y que también mantiene articulación con experiencias de otras localidades de Chubut, como Gaiman, Trelew, Comodoro Rivadavia y la zona de la Costa, con el objetivo de compartir estrategias y fortalecer las respuestas frente a situaciones de salud mental.
La demanda de atención en salud mental también crece
Torres señaló que las dificultades vinculadas con la angustia y la depresión no son una problemática exclusiva de Esquel, sino que se observan en distintos puntos del país.
En ese contexto, uno de los obstáculos que puede profundizar una situación de vulnerabilidad es la dificultad para acceder rápidamente a una atención profesional, ya sea por la falta de turnos o por los tiempos de espera.
Frente a esas situaciones, la Mesa Intersectorial funciona como un espacio de articulación entre diferentes instituciones, buscando facilitar el acceso a turnos y conectar a las personas con los servicios correspondientes.
Un papel fundamental lo cumplen también las trabajadoras comunitarias de salud en terreno, porque su presencia en los distintos barrios permite detectar situaciones, orientar a las familias y facilitar el contacto con los equipos que pueden intervenir.
Después de una pérdida también comienza otro proceso
Uno de los conceptos que Torres destacó durante la entrevista fue el de posvención, un trabajo que muchas veces queda invisibilizado pero que resulta fundamental después de un suicidio.
“Por cada persona que se va, hay muchos otros que quedan afectados”, explicó al referirse no solamente a los familiares directos, sino también a amigos, compañeros de escuela, docentes, integrantes de clubes y otras personas cercanas.
La posvención busca acompañar esos procesos y brindar herramientas para transitar el duelo. La especialista advirtió que, cuando esa red de acompañamiento no existe, pueden aparecer sentimientos de culpa, angustia y reproches, especialmente entre quienes estuvieron más cerca de la persona fallecida.
Por eso, sostuvo que el acompañamiento posterior es tan importante como las acciones destinadas a prevenir una situación de crisis.
“Si lo manifiesta, hay que darle importancia”
Uno de los principales desafíos de la prevención es reconocer las señales. Torres explicó que no siempre existen indicadores evidentes y que en algunos casos familiares y personas cercanas no logran advertir lo que está atravesando alguien.
Sin embargo, cuando una persona expresa que está sufriendo o manifiesta pensamientos vinculados con la muerte, la recomendación es tomarlo con seriedad, escuchar y tratar de comprender qué hay detrás de esa expresión.
“Lo que pudo poner en palabras, lo que expresó, sea o no sea, siempre darle el marco de seriedad”, señaló.
La especialista también remarcó que no todas las familias tienen la posibilidad de anticipar una situación de este tipo. Por eso consideró fundamental trabajar para reducir la culpa de quienes quedan, entendiendo que no siempre es posible detectar aquello que una persona estaba atravesando.
Adolescentes y jóvenes: la importancia de tener una red
La escuela aparece como uno de los espacios donde con frecuencia pueden detectarse situaciones de vulnerabilidad, especialmente entre adolescentes y jóvenes.
Torres señaló que en esa etapa pueden pesar especialmente la falta de proyectos de vida, el aislamiento y la ausencia de una red de pertenencia.
En ese sentido, los vínculos cotidianos pueden convertirse en una herramienta de prevención: un grupo de amigos, un docente, un entrenador o un referente de un club puede ser quien logre acercarse a una persona que atraviesa un momento difícil.
La directora de Fortalecimiento Institucional puso especial énfasis en las dificultades que tienen muchos adolescentes para poner en palabras lo que sienten. Cuando logran expresarlo, sostuvo, se abre una posibilidad concreta para comenzar a trabajar sobre esa situación.
No hace falta ser especialista para escuchar
Uno de los mensajes centrales de la campaña es que toda la comunidad puede tener un rol en la prevención.
Torres destacó que no es necesario contar con formación en psicología o psiquiatría para acompañar a alguien que atraviesa un momento complejo. Muchas veces, explicó, escuchar activamente, no juzgar y permanecer cerca puede ser un primer paso fundamental.
“No todos comprendemos el dolor, pero sí podemos acompañar hasta lo que no entendemos”, resumió.
La recomendación apunta especialmente a evitar el aislamiento y favorecer que la persona pueda mantenerse vinculada con familiares, amigos, compañeros o espacios comunitarios.
¿Dónde pedir ayuda?
Cuando una situación de preocupación se detecta dentro del ámbito escolar, Torres explicó que el EOATE puede funcionar como una instancia de articulación con el sistema de salud u otras instituciones.
Además, señaló que la guardia de Salud Mental del hospital constituye una de las principales puertas de entrada ante una situación que requiere atención.
La Mesa Intersectorial también trabaja en la articulación de respuestas y cuenta con presencia en redes sociales bajo el nombre “Mesa Intersectorial” / “Mesa Esquel” en Instagram, donde pueden realizarse consultas para orientar el acceso a los recursos disponibles.
Ante una situación de riesgo inmediato o peligro, es fundamental buscar asistencia de emergencia de manera presencial o a través de los servicios de emergencia correspondientes.
“Se puede salir”
La campaña impulsada durante septiembre también busca romper con los mitos y estigmas alrededor del suicidio y la salud mental.
Torres destacó la necesidad de hablar de estas problemáticas y de visibilizar que existen espacios de ayuda. En ese sentido, valoró especialmente un video realizado por jóvenes y dirigido a jóvenes, que comenzó a difundirse en centros de salud y otros espacios de la ciudad.
El mensaje central es sencillo: “No estás solo, podés buscar ayuda”.
Y junto con la prevención, Torres quiso remarcar otro aspecto que muchas veces queda relegado frente a las noticias más dolorosas: hay personas que logran atravesar situaciones de depresión, angustia y crisis y reconstruir sus proyectos de vida.
“Se puede salir”, afirmó, destacando que quienes atravesaron experiencias de este tipo muchas veces terminan convirtiéndose también en parte de las redes de acompañamiento para otras personas.
La prevención, concluyó, no depende solamente de profesionales e instituciones. También comienza en la comunidad, cuando alguien pregunta cómo está el otro, escucha y decide quedarse cerca.
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