El intendente Matías Taccetta explicó que el municipio había comenzado a tomar medidas frente a la ocupación de tierras desde hace aproximadamente un mes, inicialmente en el sector del barrio Ceferino.
Según señaló, en distintos puntos de la ciudad se habían detectado situaciones vinculadas con la colocación de alambrados perimetrales y carteles que señalaban determinados terrenos como pertenecientes a familias particulares.
Taccetta sostuvo que permitir que estas situaciones avancen puede generar problemas a futuro, especialmente porque obliga posteriormente al Estado a intervenir sobre sectores donde llevar infraestructura y servicios resulta mucho más costoso: “Esto no se le ha puesto un freno en los últimos años y eso hizo que después tenga que llegar el Estado con obras que son mucho más caras que si se hubiera planificado el crecimiento de la ciudad”, planteó.
El impacto de la crisis y el negocio de los terrenos
El intendente reconoció que el fenómeno también está relacionado con la crisis económica y las dificultades que atraviesan algunas familias para acceder a un alquiler.
En ese contexto, señaló que existen personas que terminan ocupando terrenos fiscales como una alternativa habitacional, pero diferenció esas situaciones de aquellas vinculadas con negocios de compraventa de lotes ocupados.
Taccetta remarcó además que, desde el inicio de su gestión, tomó la decisión de no otorgar certificados de ocupación, al considerar que la ocupación no constituye una vía adecuada para acceder a un terreno: “No son las maneras de obtener un lote”, afirmó.
El municipio apunta a los lotes sociales
Frente a la problemática habitacional, el intendente destacó el trabajo realizado para culminar y ampliar los lotes de Valle Chico, con el objetivo de generar alternativas para que los vecinos puedan acceder a un terreno social.
La intención, explicó, es que esa política permita responder a una demanda existente sin repetir situaciones de crecimiento urbano desordenado: “Esta decisión es para desalentar”, sostuvo Taccetta al referirse a las medidas adoptadas frente a las ocupaciones.
En ese sentido, remarcó que la planificación de la ciudad debe anticiparse al crecimiento, ya que determinadas ocupaciones se producen en sectores donde posteriormente resulta extremadamente complejo instalar infraestructura básica.
“Es imposible llegar con los servicios”
Uno de los principales argumentos planteados por el intendente está relacionado con las dificultades para llevar agua y electricidad a algunos de los sectores ocupados.
Taccetta aseguró que el municipio mantiene conversaciones con la Cooperativa 16 de Octubre y Camuzzi y que, en determinados casos, la instalación de servicios resulta directamente inviable.
Explicó que algunas ocupaciones se encuentran en zonas elevadas donde, para garantizar el suministro de agua, sería necesario construir cisternas y sistemas de bombeo, lo que implicaría costos muy elevados: “Es muy oneroso y en algunos casos es imposible”, afirmó.
Seguridad: el riesgo de construir en sectores no habitables
Además del costo de infraestructura, Taccetta puso el foco en los riesgos que implica construir viviendas en determinados lugares.
Mencionó como ejemplos posibles sectores expuestos a desmoronamientos, inundaciones o incendios, y advirtió que permitir la instalación de familias en esas áreas no garantiza condiciones adecuadas de habitabilidad y seguridad.
En ese punto, recordó situaciones ocurridas en otras ciudades y sostuvo que muchas veces, cuando se permite que una ocupación avance, el problema termina trasladándose al Estado cuando ocurre una emergencia: “Hay un lugar donde es seguro y hay un lugar donde no es seguro construir”, remarcó.
El intendente planteó que la responsabilidad política termina recayendo sobre el municipio cuando una familia se instala en un sector que previamente había sido identificado como peligroso.
“No hay que prometer si no se puede cumplir”
Taccetta sostuvo que el abordaje de la problemática debe combinar diálogo con los vecinos, planificación urbana y generación de alternativas concretas de acceso a la tierra.
En esa línea, consideró que los lotes sociales constituyen una de las herramientas para responder a la demanda, aunque advirtió que las soluciones deben estar acompañadas por una planificación que contemple la posibilidad real de brindar servicios: “Los problemas hay que solucionarlos y la única forma de solucionarlos es hacerlo bien”, afirmó.
El jefe comunal también planteó que no se deben generar expectativas con promesas que después no pueden cumplirse, y señaló que el desafío para la política es avanzar con soluciones habitacionales sostenibles y ordenadas para el crecimiento de Esquel.
Foto de portada: EQS Notas
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