Emprender también es animarse a transformar una pasión en un proyecto propio. Esa es la historia de Eara Mielgo, una joven que encontró en la fotografía una oportunidad para desarrollarse laboralmente y que hoy lleva adelante Ea Fotea, su emprendimiento de fotografía profesional en el campo de tulipanes de Trevelin.
Rodeada de colores, turistas y paisajes, Eara atraviesa su segunda temporada trabajando en el establecimiento, donde ofrece a los visitantes la posibilidad de llevarse un recuerdo fotográfico de su paso por uno de los atractivos turísticos de la región.
En diálogo con Canal 4 Esquel, compartió cómo nació su iniciativa, el vínculo que construyó con su equipo de trabajo y lo que significa poder dedicarse a una actividad que disfruta.
Un proyecto propio que nació de la pasión por la fotografía
Ea Fotea comenzó a funcionar durante la temporada de tulipanes del año pasado. Desde entonces, Eara continúa desarrollando el servicio y fortaleciendo su propuesta.
El emprendimiento ofrece fotografías profesionales dentro del campo. Los visitantes pueden realizar una sesión y luego acercarse a un espacio preparado para observar las imágenes y elegir aquellas que desean conservar: “Tenemos servicio de fotografía profesional. Les hacemos fotos en el campo, después ustedes las miran y eligen las que más les gusten”, explicó.
La joven se encarga de recibir y fotografiar a quienes recorren el cultivo, mientras que sus compañeros trabajan en el domo donde funciona la oficina del emprendimiento.
Allí cuentan con computadoras para que los turistas puedan visualizar y seleccionar sus fotografías.
De la nieve de La Hoya a los colores de los tulipanes
El trabajo de Eara también está vinculado con otros escenarios turísticos de la cordillera.
Durante el invierno desarrolló su actividad fotográfica en el centro de esquí La Hoya, y con la llegada de la primavera trasladó su trabajo al campo de tulipanes: “Terminamos en La Hoya y ahora acá estamos”, contó.
Para la joven, cada temporada representa una nueva oportunidad de continuar trabajando y de compartir experiencias con personas que llegan desde distintos lugares.
Sin embargo, reconoció que el campo de tulipanes tiene un significado particular: “Esta temporada no se iguala para mí con nada. La energía que hay acá en el campo es única”, expresó.

“Es un proyecto que me completa”
Detrás de Ea Fotea hay una iniciativa personal que Eara describe con entusiasmo y afecto.
Al hablar de lo que significa haber creado su propio emprendimiento, destacó que no se trata únicamente de una actividad laboral: “Es un proyecto con mucho corazón, mucho amor. Estoy muy feliz, es un proyecto que me completa”, afirmó.
La joven también valoró la posibilidad de compartir el trabajo con personas cercanas.
Actualmente desarrolla la actividad junto a su compañero y un amigo, quienes forman parte del equipo que recibe y atiende a los visitantes: “Tengo un equipo de trabajo muy bueno”, señaló.
Para Eara, el ambiente que se genera entre quienes trabajan en el campo es otro de los aspectos que hacen especial la experiencia: “Acá en el campo, entre los que trabajamos, se genera como una familia”, contó.
Trabajar, crecer y disfrutar del camino
En una actividad vinculada directamente con el turismo, Eara encuentra la posibilidad de conocer personas, compartir experiencias y seguir desarrollando su emprendimiento.
Durante la entrevista destacó que la temporada registra una importante presencia de visitantes y que el avance de la floración genera cada vez más movimiento en el establecimiento.
Según relató, durante la jornada de la entrevista se había registrado la mayor concurrencia de visitantes desde el comienzo de la temporada.
También señaló que los días de sol favorecieron la apertura de nuevas filas de tulipanes.
Pero más allá del movimiento turístico, la joven destacó la experiencia personal de trabajar en ese entorno: “Me encanta. La verdad que me siento muy en mi lugar”, expresó.
Sus palabras reflejan el vínculo que construyó con una actividad que le permite combinar trabajo, creatividad y contacto permanente con otras personas.
Mucho más que llevarse una fotografía
Aunque su emprendimiento está dedicado a capturar imágenes, Eara considera que la experiencia de visitar el campo de tulipanes va más allá de conseguir una buena foto.
Por eso, invita a quienes llegan al lugar a dedicar tiempo a recorrerlo y disfrutar del paisaje: “Les recomiendo mucho que no vengan solo por la foto, también que se queden un rato de admiración”, señaló.
Desde su lugar de trabajo, observa cómo los visitantes llegan para conocer el cultivo, recorrerlo y guardar recuerdos de la experiencia.
Su propuesta busca formar parte de esos momentos a través de la fotografía.

Dónde encontrar a Ea Fotea
Durante la temporada de tulipanes, Eara trabaja dentro del campo y puede ser identificada por la indumentaria de su emprendimiento.
Los visitantes pueden acercarse directamente para consultar por el servicio fotográfico.
También es posible encontrarla en redes sociales como Ea Fotea, donde comparte información y ofrece un contacto para consultas.
Una historia de juventud y ganas de emprender
La experiencia de Eara Mielgo muestra cómo una actividad creativa puede transformarse en una oportunidad de trabajo a partir de una iniciativa propia.
Con su segunda temporada en el campo de tulipanes y su experiencia durante el invierno en La Hoya, la joven continúa construyendo un camino vinculado con la fotografía y el turismo regional: “Es un proyecto que me completa”, repite al hablar de Ea Fotea.
Entre cámaras, flores y visitantes, Eara sigue apostando a un emprendimiento que nació de su pasión y que hoy le permite trabajar en aquello que disfruta.
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