Desde hace semanas, la plaga de tucuras sapo avanza sobre los campos de la meseta chubutense, dejando un escenario desolador. Miles de insectos devoran lo poco de pastura que queda, agravando los efectos de un invierno seco y sin lluvias.
“Este invierno vino muy seco, no nevó, y lo poco que crece se lo comen las tucuras”, relató el Padre Gabriel Bilchi, cura párroco de El Maitén y la zona de la meseta, en diálogo con Dante Lobos en Otra vuelta de tuerca.
El sacerdote explicó que la situación afecta directamente a las familias ganaderas, muchas de las cuales enfrentan mortandad de animales por falta de alimento. “Se ven corderitos muertos al costado de la ruta. Las madres, con hambre, abandonan a las crías. Algunos pobladores intentan salvarlos dándoles leche, incluso leche vencida que conseguimos en algunos supermercados”, contó.
En ese sentido, Bilchi detalló que desde Cáritas también realizan un pedido particular a la comunidad: “Sabemos que en Esquel muchas veces se vence la leche en algunos supermercados, y la estamos solicitando porque con esa leche se puede alimentar a los corderitos. Aunque esté vencida, sirve para amamantarlos y tratar de salvar algo”, explicó.
Una plaga difícil de controlar
Los registros de años anteriores ya advertían el riesgo: en 2022 se contabilizaron 150 tucuras por metro cuadrado, cuando el umbral de control recomendado por el INTA y SENASA es de entre 6 y 10.
Hoy, el avance es “incontrolable”, según Bilchi. “Los pobladores hacen lo que pueden. Cavan zanjas de unos 50 centímetros, ponen un nylon y las tucuras caen y mueren ahí. Es el método más efectivo, porque fumigar puede envenenar a los animales y arruinar la producción”, explicó.
La crisis es tal que muchos productores no pueden vender sus corderos, ya que los animales podrían haber ingerido tucuras contaminadas con insecticida. Esto agrava el panorama económico: “La gente de campo vive de la lana y del cordero. Con eso compra la mercadería y la leña para pasar el invierno. Si no pueden vender ahora, el 2026 será durísimo”, advirtió el sacerdote.

Solidaridad ante la crisis
Ante la necesidad de acciones concretas, Cáritas Prelatura Esquel lanzó una campaña solidaria para acompañar a más de 80 familias de la meseta. Se reciben donaciones de alimentos no perecederos, leche, ropa de abrigo, forraje y elementos básicos.
“Hay familias que hacen tómbolas para juntar fondos. Desde Cáritas queremos ayudarlos, porque sienten que están solos. Nos dicen: ‘Padre, los únicos que vinieron fueron ustedes’”, contó Bilchi.
El sacerdote remarcó que la iglesia y Cáritas tienen un fuerte compromiso con las comunidades rurales: “la Patagonia es el amor de mi vida junto con el pueblo de Dios. Siempre que hay una emergencia, Cáritas está presente con transparencia y trabajo concreto”.
El cura insistió en la necesidad de que el Estado acompañe a los pequeños productores: “hay que pensar en cómo ayudar ahora, pero también en el invierno que viene. Si no hay intervención, muchos campos dejarán de ser sustentables”.
Cómo colaborar
Cáritas Prelatura Esquel recibe donaciones en sus parroquias de El Maitén, Cholila y Esquel, o a través de su cuenta bancaria oficial. Los aportes se destinan directamente a las familias afectadas de la meseta.
#MesetaChubutense #Solidaridad #OtraVueltaDeTuerca #Tucuras
