Fauna Urbana de la Municipalidad de Esquel realizó una capacitación destinada a personal policial y trabajadoras en terreno, con el objetivo de brindar herramientas para actuar frente a situaciones vinculadas con animales y mejorar la comunicación con los vecinos.
De la jornada también participaron integrantes de la Agencia Ambiental de Maltrato Animal de Fiscalía, con quienes el área municipal trabaja habitualmente en las intervenciones.
Patricia Giacobone explicó que uno de los principales objetivos fue asesorar a los efectivos sobre qué tipo de denuncias deben recibir, cómo proceder ante determinadas situaciones y cuándo corresponde dar intervención a Fauna Urbana o a Fiscalía.
La funcionaria señaló que existen vecinos que manifiestan dificultades para realizar denuncias y consideró importante que todos los organismos involucrados manejen criterios comunes.

Aumentaron las denuncias y también las intervenciones
Giacobone reconoció que se incrementaron las denuncias y los casos de maltrato animal, aunque consideró positivo que cada vez más vecinos se animen a comunicar este tipo de situaciones.
Sin embargo, explicó que una denuncia no significa necesariamente que el animal sea retirado de inmediato de su domicilio: “Para llegar a eso hay un montón de cuestiones”, señaló, al remarcar que Fauna Urbana debe respetar procedimientos y que no cuenta con poder de policía para ingresar a una propiedad sin una orden de allanamiento y el acompañamiento correspondiente.
La situación también genera un desafío para el área municipal debido a la capacidad limitada del predio donde son alojados los animales retirados durante determinados procedimientos.

El predio quedó con capacidad limitada
La coordinadora explicó que recientemente se realizaron tres intervenciones que implicaron el retiro de animales, entre ellas un allanamiento y otras dos actuaciones con órdenes emitidas por la Justicia de Faltas.
En apenas dos días fueron retirados 11 perros, una cantidad que representa una importante presión sobre la capacidad disponible: “Ya estamos totalmente desbordados”, planteó Giacobone, quien detalló que el predio no cuenta con suficientes caniles ni divisores y que, en algunos casos, los animales deben permanecer separados porque no pueden convivir entre sí.
Incluso relató que, tras retirar varios perros pertenecientes a una misma familia, uno de ellos debió ocupar un canil individual por problemas de convivencia, reduciendo todavía más el espacio disponible.
Ante esta situación, desde Fauna Urbana plantean la necesidad de que las sanciones contemplen multas o trabajos comunitarios, como una forma de generar conciencia y promover una mayor responsabilidad en la tenencia de animales.
Qué denuncias debe tomar la Policía
Uno de los puntos centrales de la capacitación estuvo relacionado con las dudas que existen al momento de recibir y derivar denuncias.
Giacobone explicó que, por ejemplo, ante un perro que fue atropellado en la vía pública, deben analizarse las circunstancias del hecho. Si el animal se encontraba suelto y no existen elementos que permitan identificar al responsable del atropellamiento, intervienen distintas responsabilidades vinculadas con la tenencia del animal.
En cambio, ante situaciones en las que un perro corre o amenaza a un vecino, la Policía también debe recibir la denuncia y posteriormente derivarla a Fauna Urbana cuando corresponda.
La funcionaria aclaró que este tipo de situaciones no necesariamente constituyen un delito penal, aunque pueden adquirir otra dimensión si el animal provoca lesiones a una persona.
La capacitación buscó justamente que los efectivos puedan diferenciar cada situación y orientar correctamente al vecino.
La Policía también tendrá un rol preventivo
Más allá de la recepción de denuncias, desde Fauna Urbana destacaron que el personal policial tiene una presencia cotidiana en los barrios y puede cumplir un papel importante en la prevención y comunicación de las normas de tenencia responsable.
La idea es que los efectivos puedan advertir a los vecinos cuando detecten animales en la vía pública o situaciones que incumplan las ordenanzas municipales y explicar cuáles son las obligaciones correspondientes: “No tiene que ser solamente desde Fauna”, planteó Giacobone, quien destacó la necesidad de fortalecer el trabajo conjunto entre Policía, Fiscalía, Fauna Urbana y las trabajadoras que recorren los barrios.
Qué hacer ante un caballo suelto en la ciudad
Durante la conferencia, Giacobone también explicó el procedimiento ante la presencia de caballos sueltos en la vía pública.
En estos casos, el primer paso es comunicarse con la Policía. La División Abigeatos es la encargada de intervenir y retirar al animal de la vía pública, ya que el personal de Fauna Urbana no cuenta con capacitación ni equipamiento para realizar ese tipo de traslado.
El vecino puede comunicarse con la comisaría correspondiente y desde allí se da intervención a Abigeatos.
Una vez retirado el caballo, Fauna Urbana interviene en el procedimiento administrativo y en la aplicación de las multas previstas por las ordenanzas municipales.
Qué pasa con los caballos retirados
Cuando se identifica al propietario, la persona debe acercarse a retirar el animal y cumplir con las sanciones correspondientes.
Si el propietario no puede ser identificado, Fauna Urbana realiza las averiguaciones correspondientes mediante la marca del caballo. Si el animal no tiene marca y no se logra determinar su propietario, puede pasar a ser considerado municipal.
En esos casos, explicó Giacobone, se busca una alternativa que respete las condiciones de bienestar animal. Los caballos pueden ser entregados en adopción o donación a vecinos, con seguimiento posterior por parte del municipio.
Desde Fauna Urbana remarcaron que estos procedimientos buscan combinar el cumplimiento de las normas con el bienestar de los animales y la prevención de situaciones de riesgo en la vía pública.
#Esquel #FaunaUrbana #BienestarAnimal