El Club Fontana de Trevelin atraviesa un escenario económico en el que sostener las actividades deportivas requiere cada vez más esfuerzo. Mientras algunas familias tienen dificultades para afrontar las cuotas, la institución busca alternativas para que los chicos puedan seguir entrenando, incluso a través de trabajos de mantenimiento y colaboración dentro del club.
Así lo explicó su presidente, César Muñoz, en diálogo con Dante Lobos en Otra vuelta de tuerca, por Canal 4 Esquel y FM Sol 94.7. La situación combina una disminución en el pago de las cuotas, el aumento de los costos de funcionamiento y la necesidad de mantener abiertas las puertas de la institución.
Familias que colaboran con trabajo para sostener las actividades
Uno de los mecanismos que implementó el Club Fontana para acompañar a las familias que no pueden pagar es el intercambio de trabajo por cuotas. Muñoz explicó que algunos padres y madres se acercan para realizar tareas que permiten mantener y mejorar las instalaciones. “Hay trabajo de pintura, siempre estamos renovando alguna parte del gimnasio o de la cancha”, señaló el presidente.
Las colaboraciones también incluyen otras tareas necesarias para el funcionamiento cotidiano. Algunas madres trabajan en la lavandería o la utilería del club, colaborando con el lavado de la indumentaria. En otras ocasiones, las familias participaron en la cobranza de entradas de los eventos organizados por la institución.
El objetivo es doble: que los chicos no dejen de practicar deporte y que el club pueda resolver parte de sus necesidades sin tener que destinar dinero de otras actividades.
“Por ese lado se busca la vuelta como para que el chico no deje de venir”, explicó Muñoz, al referirse a las alternativas que buscan para acompañar a las familias.

Cuotas sociales y actividades: ingresos que empiezan a resentirse
El Club Fontana cuenta actualmente con alrededor de 350 socios activos que pagan regularmente su cuota social. Según explicó Muñoz, ese es uno de los ingresos fijos de la institución, junto con las cuotas de las actividades deportivas, el alquiler del gimnasio, la confitería y el salón de eventos.
La cuota social se estableció en 10.000 pesos mensuales desde junio hasta diciembre. También existe una cuota social familiar: cuando una familia está integrada por cuatro personas, paga la cuota correspondiente a tres integrantes.
Sin embargo, el presidente reconoció que en los últimos meses algunas familias dejaron de pagar o entraron en mora porque no pueden afrontar el costo mensual. “Este mes se me complica, el próximo mes trato de abonar las dos juntas”, contó Muñoz, al describir algunos de los mensajes que reciben desde las familias.
Para facilitar los pagos, el club incorporó un sistema de gestión deportiva que permite enviar recordatorios y abonar las cuotas a través de Mercado Pago. La herramienta también facilita el pago para quienes se encuentran fuera de Trevelin.
El costo de los profesores y la necesidad de sostener las becas
Además de la cuota social, cada niño que practica una actividad debe pagar una cuota específica destinada a cubrir los gastos del profesor. Actualmente, esos valores rondan entre 20.000 y 25.000 pesos, dependiendo de la disciplina.
El club cuenta con 22 profesores, a quienes se les paga un viático o estímulo por el servicio que prestan. Muñoz remarcó que una de las prioridades es mantener esos pagos al día, incluso cuando los ingresos por las actividades disminuyen. “Siempre la prioridad es tratar de mantener al personal al día con sus viáticos”, sostuvo.
Las dificultades económicas también llevaron a que el club sume más chicos becados. La intención es que las familias que no pueden pagar no tengan que dejar de llevar a sus hijos a practicar deporte. Entre las actividades con mayor participación se encuentran el fútbol, en sus distintas categorías, y el básquet, que reúne a una importante cantidad de chicos.
Servicios por 5 millones de pesos mensuales durante el invierno
A las dificultades para cobrar las cuotas se suma el costo de mantener en funcionamiento una estructura deportiva que requiere calefacción, iluminación y personal.
Muñoz detalló que durante los meses de mayor frío las boletas de gas de la institución llegan a representar aproximadamente 3 millones de pesos mensuales. A eso se suma el consumo eléctrico y otros servicios, que llevan el gasto total a cerca de 5 millones de pesos por mes en esta época del año.
“En consumo de servicios y con todos los medidores y artefactos tenemos que andar cerca de los 5 millones de pesos mensuales en esta época del año”, explicó.
El gimnasio se utiliza hasta aproximadamente la 1 de la madrugada, especialmente para actividades y alquileres de horas. Pero ese movimiento también implica mantener encendida la caldera, las luces y contar con personal para atender el funcionamiento del espacio.
Ingresos que bajan y gastos que aumentan
El escenario que describió el presidente del Club Fontana combina dos movimientos que generan preocupación: por un lado, los gastos de funcionamiento aumentan; por otro, disminuye la capacidad de pago de algunas familias. “Vemos retraída la economía, el tema del pago de las cuotas sociales. Hay gente que hoy no está pudiendo pagar o ha dejado de pagar la cuota”, señaló Muñoz.
La institución continúa sosteniendo las actividades y buscando alternativas para cubrir sus compromisos. Sin embargo, el presidente advirtió que, si la situación se mantiene, el panorama podría complicarse hacia fin de año. “Hoy podemos seguirlo sosteniendo y cubrirlo, pero si seguimos con esta misma sintonía por un tiempo más, vamos a estar más complicados a fin de año”, expresó.
En ese contexto, el trabajo de las familias aparece como una forma concreta de colaboración para mantener en funcionamiento al Club Fontana y permitir que los chicos de Trevelin sigan teniendo un espacio para practicar deporte.
#Trevelin #ClubFontana #Deporte