Un avance imparable en cuestión de minutos
“Fue bastante caótico”, resumió Teodoro López al describir lo ocurrido durante la tarde del martes. En pocas horas, el incendio avanzó con una brutalidad inesperada, impulsado por el viento, y cruzó la Ruta Nacional 40, generando un escenario de máxima tensión en la zona.
El fuego comenzó a intensificarse a partir de las 16 horas, cuando las condiciones climáticas complicaron el trabajo aéreo y terrestre. “El trabajo de los aviones no alcanzaba, y en minutos la situación se volvió inmanejable”, explicó.
El fuego rodeó la zona y dejó destrucción
Según el testimonio, en apenas un par de horas el incendio arrasó con todo a su paso, dejando un panorama desolador. “Mirás alrededor y te das cuenta del desastre que es esto”, expresó López, mientras seguía de cerca el avance de las llamas hacia la zona norte, en dirección al Coihue.
Un esfuerzo colectivo para salvar El Balcón
Pese a la magnitud del incendio, El Balcón de Epuyén logró mantenerse en pie, al igual que algunas viviendas cercanas. López destacó el trabajo incansable de las fuerzas oficiales, brigadas de incendios y bomberos, y también el compromiso de vecinos y voluntarios, que con camionetas y equipos improvisados colaboraron para defender el lugar.
“Gracias a ese esfuerzo conjunto, pudimos defenderlo y El Balcón está en pie”, señaló, visiblemente conmovido.
Un sitio emblemático que resistió al fuego
El Balcón es un lugar histórico y muy visitado de Epuyén, y su preservación representa un alivio en medio de la emergencia que atraviesa la localidad. El testimonio de López refleja no solo la violencia del incendio, sino también la solidaridad y el trabajo comunitario que emergen en los momentos más críticos.
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