Cremonte: “Esta reforma laboral es la destrucción del derecho del trabajo”

El presidente de la Asociación Latinoamericana de Abogados y Abogadas Laboralistas advirtió que el proyecto con media sanción en el Senado implica una “regresión muy fuerte” en derechos individuales y colectivos. Cuestionó el banco de horas, las limitaciones al derecho de huelga y el avance de convenios por empresa. La entrevista completa con el especialista, en esta nota.

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Tras la media sanción en el Senado de la Reforma Laboral, el abogado laboralista Matías Cremonte aseguró en diálogo con Otra vuelta de tuerca que el proyecto “altera la esencia del derecho del trabajo”.

No exageramos cuando decimos que esto es la destrucción del derecho laboral”, sostuvo. Y explicó que la legislación vigente parte del reconocimiento de una relación desigual entre trabajador y empleador.

“El empresario tiene el poder de contratar o no. El trabajador tiene la necesidad de que alguien lo contrate para vivir. La ley intenta equilibrar esa desigualdad. Esta reforma elimina esos mecanismos y transforma la relación en un contrato entre supuestos iguales. Si tratás igual a desiguales, profundizás la desigualdad”, afirmó.

Banco de horas y pérdida de soberanía sobre el tiempo

Uno de los puntos más cuestionados es el banco de horas, que modifica la forma de computar la jornada laboral.

Cremonte explicó que este sistema permite compensar horas dentro de períodos más extensos, eliminando en los hechos el pago tradicional de horas extras.

Es una pérdida total de soberanía sobre el tiempo de vida de los trabajadores”, remarcó.

Además, señaló que, aunque algunos cambios requieren consentimiento, la supuesta “voluntariedad” es discutible: “Es una relación tan desigual que el consentimiento del trabajador está condicionado por el temor a perder el empleo”.

Convenios por empresa y debilitamiento sindical

Otro aspecto central es la preeminencia del convenio por empresa por sobre el convenio colectivo de actividad.

Actualmente, el salario básico y condiciones mínimas se negocian a nivel nacional entre sindicatos y cámaras empresarias. Según Cremonte, la reforma permitiría negociar condiciones inferiores en cada empresa.

“Hoy no importa si trabajás en Buenos Aires o en Esquel, el básico lo fija la federación. Eso garantiza un piso. Con esta reforma, se podrá negociar a la baja en cada empresa”, alertó.

También advirtió fuertes limitaciones al derecho de huelga y a la realización de asambleas. “Se restringe de tal manera que pasa a ser prácticamente prohibitivo”, sostuvo.

¿Menos juicios o más litigiosidad?

El Gobierno argumenta que uno de los objetivos es reducir la llamada “industria del juicio”. Sin embargo, Cremonte anticipó el efecto contrario.

Si crece la vulneración de derechos, crecen los reclamos. Es lógico”, afirmó.

No obstante, reconoció que en un contexto de desempleo creciente muchos trabajadores podrían no reclamar por temor a represalias.

¿Qué herramientas quedan?

La reforma aún debe ser tratada en Diputados. Para Cremonte, el momento clave es ahora.

“Los trabajadores deben hacerles saber a los diputados que no están de acuerdo. El sistema democrático prevé el derecho de manifestación, de protesta, de huelga”, señaló.

Advirtió que, una vez sancionada la ley, los cuestionamientos judiciales serán largos y caso por caso. “No podemos descansar en que después la Justicia lo revierta. Debemos tratar que no se transforme en ley”, concluyó.

La entrevista completa en Otra vuelta de tuerca por Canal 4 Esquel y FM Sol 94.7 (de lunes a viernes, desde las 8 h).

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