Una investigación que terminó con tres condenas
El Ministerio Público Fiscal de Esquel logró condenar a tres personas involucradas en una causa por abigeato agravado, luego de una compleja investigación judicial y policial que permitió desarticular una maniobra de robo, faena y venta clandestina de ganado ovino.
La causa, identificada como “Ministerio Público Fiscal S/Investigación ABIGEATO AGRAVADO”, concluyó mediante un acuerdo de juicio abreviado en el que los imputados reconocieron su responsabilidad penal y aceptaron las sanciones propuestas por la Fiscalía.
La investigación estuvo dirigida por el procurador fiscal Ismael Cerda y contó con la intervención de la División de Asuntos Rurales de la Policía del Chubut.
Escuchas, geolocalización y seguimientos
Según detalló el MPF, el trabajo investigativo reunió pruebas consideradas contundentes a través de intervenciones telefónicas, seguimientos, geolocalización y entregas vigiladas.
Estas herramientas permitieron reconstruir el circuito ilegal mediante el cual se robaban, faenaban y comercializaban los animales sustraídos desde la Estancia La Elvira, ubicada sobre la Ruta 14 entre El Pescado y Gualjaina.
Desde la Fiscalía señalaron que las nuevas herramientas investigativas utilizadas por Asuntos Rurales y el MPF permitieron avanzar “desde adentro” sobre las redes locales vinculadas al abigeato.
El rol del puestero y el circuito clandestino
La acusación fiscal sostuvo que el principal involucrado era Juan José Penchulef, empleado y puestero de la estancia, quien aprovechaba su acceso al establecimiento para apoderarse ilegalmente de los animales.
La investigación determinó que Penchulef faenaba los corderos dentro del campo, los ocultaba en cajas y luego los trasladaba hasta la ruta para enviarlos en encomiendas hacia Esquel.
En el primer hecho, ocurrido en noviembre de 2023, la maniobra era coordinada junto a Pamela Gisel Del Rio, quien recibía los animales en la ciudad y se encargaba de comercializarlos clandestinamente.
Un segundo episodio se registró en noviembre de 2024, cuando el acusado envió otros dos corderos faenados a su pareja, Ana Beatriz González, quien retiró la encomienda en inmediaciones de la terminal de Esquel.
Las penas acordadas
Frente a la contundencia de las pruebas reunidas, las defensas aceptaron avanzar mediante juicio abreviado bajo las figuras de abigeato simple y encubrimiento.
Como resultado, Penchulef y Del Rio fueron condenados a dos años de prisión en suspenso, además de una multa económica de 2.100.000 pesos y el cumplimiento de pautas de conducta.
En tanto, González recibió una salida alternativa por encubrimiento, debiendo realizar 20 horas de tareas comunitarias y ofrecer disculpas formales.
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