El juez Martino O’Connor resolvió absolver a Antonela Delva, quien había llegado a juicio acusada de haber participado como “partícipe necesaria” en el millonario robo a la distribuidora “Bebidas del Lago SA”, ocurrido en Esquel en 2024. La decisión se conoció este miércoles 1 de abril y se fundamentó en la falta de pruebas concluyentes para sostener una condena.
Según informó el Ministerio Público Fiscal, el magistrado consideró que, si bien existían indicios relevantes, estos no lograron superar el umbral necesario para acreditar responsabilidad penal. “Coincido con la Fiscalía en que hay una probabilidad, una sospecha fuerte… pero no hay una certeza”, expresó en su veredicto.
Un robo planificado y millonario
El hecho investigado ocurrió entre finales de marzo y principios de abril de 2024, en el local ubicado sobre calle Urquiza, donde un grupo de al menos cuatro personas llevó adelante un golpe cuidadosamente planificado.
De acuerdo a la reconstrucción presentada en el juicio, los autores treparon un muro de tres metros, ingresaron por el techo tras utilizar una amoladora, anularon el sistema de alarma y finalmente violentaron una caja fuerte, de la cual sustrajeron alrededor de 10 millones de pesos.
El caso fue calificado como robo agravado por escalamiento y en poblado y en banda, dada la participación de varias personas y el uso de medios para superar obstáculos físicos.

La hipótesis de la Fiscalía
La acusación, encabezada por la fiscal María Bottini junto al procurador Carlos Cavallo, sostuvo durante el debate que Delva había tenido un rol clave en la logística del hecho.
El eje de la imputación fue la utilización de un Renault Fluence, que habría servido para trasladar tanto a los autores como el botín. La Fiscalía vinculó a la acusada con ese vehículo a partir de distintos elementos: el pago del seguro automotor desde 2023; registros de cámaras que lo ubican en Esquel antes y después del robo; y la geolocalización del teléfono de la imputada en la ciudad durante esos días.
Además, durante un allanamiento en Puerto Madryn se secuestró el vehículo y se encontraron comprobantes de gastos por montos elevados en los días posteriores al hecho, lo que, para la acusación, evidenciaba un incremento patrimonial sospechoso.
Dudas que jugaron a favor de la imputada
Pese a ese conjunto de indicios, el juez entendió que no se pudo acreditar con certeza que Delva conociera el plan delictivo ni que hubiera participado de manera consciente.
Uno de los puntos centrales del fallo fue la imposibilidad de probar que los autores del robo utilizaron efectivamente el vehículo en la mecánica del hecho, es decir, que descendieron, ingresaron al local y luego regresaron al automóvil.
Asimismo, el magistrado planteó un escenario alternativo plausible, en el cual el vehículo podría haber sido utilizado por terceros sin conocimiento de la propietaria.
También valoró la ausencia de testigos directos y de evidencia científica concluyente que conecte a la imputada con los autores materiales del robo.
El cierre del juicio
Durante los alegatos finales, la Fiscalía había solicitado una condena como partícipe necesaria –o en forma subsidiaria como partícipe secundaria–, mientras que la defensa insistió en la existencia de una “orfandad probatoria”.
Finalmente, el tribunal se inclinó por esta última postura y dictó la absolución.
La resolución marca el cierre de uno de los casos policiales más resonantes de los últimos años en Esquel, aunque la investigación sobre los autores materiales del robo continúa abierta.
Fuente: Ministerio Público Fiscal de Esquel
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