La gerenta de GIRSU, Mariana López Rey, calificó la inauguración como uno de los momentos más importantes de su gestión y explicó que la construcción del nuevo módulo comenzó a planificarse desde el inicio de la actual administración.
El motivo era concreto: el Módulo 1 había alcanzado prácticamente su capacidad máxima y la ciudad necesitaba una nueva infraestructura para continuar disponiendo sus residuos: “Esto nos da tranquilidad. Tenemos capacidad para disponer residuos”, sostuvo López Rey, aunque aclaró que la obra no representa por sí sola una solución ambiental definitiva.
En ese sentido, remarcó que todavía queda mucho trabajo por delante y que será fundamental avanzar en la separación en origen, la recuperación de materiales y el compromiso de los vecinos.

El cambio de operación comenzaría el 7 de septiembre
Desde GIRSU se informó que el objetivo es comenzar con los primeros vertidos en el nuevo módulo el 7 de septiembre, fecha que fue establecida como límite para realizar el cambio operativo.
Hasta entonces se deberán completar las tareas necesarias para dejar de disponer residuos en el Módulo 1, realizar su cobertura, trasladar la maquinaria y comenzar a trabajar en la nueva infraestructura.
López Rey destacó especialmente el trabajo realizado por el equipo de GIRSU para concretar esta transición.
No es simplemente un pozo: cómo está construido el nuevo módulo
Durante la recorrida por la obra, López Rey explicó que el nuevo espacio es una infraestructura de ingeniería especialmente diseñada para contener los residuos y controlar los líquidos y gases que se generan durante su descomposición.
El módulo cuenta con diferentes sistemas de protección, entre ellos membranas de polietileno de alta densidad, capas de suelo y arcilla, membranas de bentonita y una geogrilla de soporte, además de un sistema destinado a la captación y conducción de lixiviados.
Los lixiviados son los líquidos que se generan cuando los residuos comienzan a descomponerse.
El sistema también contempla tuberías de venteo para liberar el metano generado dentro del módulo y una cámara de bombeo que permite conducir los líquidos hacia la planta de tratamiento de lixiviados.
Según explicó la gerenta de GIRSU, aunque parte del líquido se desplaza por gravedad, también existe un sistema de bombeo que permite llevarlo hasta la planta de tratamiento.
Una vida útil proyectada en cinco años
La capacidad del nuevo módulo fue proyectada para una vida útil de aproximadamente cinco años.
Sin embargo, desde GIRSU señalaron que ese período puede extenderse si se logra reducir la cantidad de residuos que llegan al enterramiento y mejorar los niveles de compactación.
López Rey explicó que la duración dependerá de distintos factores, entre ellos la cantidad de residuos dispuestos y el factor de compactación.
Por eso, insistió en la importancia de fortalecer la separación de residuos en origen y la recuperación de materiales: “Tenemos que lograr que sea lo máximo posible”, sostuvo, al remarcar que se trata de una obra de alto costo y que cuanto más tiempo pueda utilizarse, mayor será el aprovechamiento de la infraestructura.
Esquel genera más de 30 toneladas diarias
La magnitud del desafío queda reflejada en el volumen de residuos que ingresa diariamente a la planta.
Según los datos aportados durante la conferencia, Esquel genera más de 30 toneladas de residuos por día, a lo que se suma el ingreso de residuos provenientes de Trevelin, que representa aproximadamente entre 12 y 15 toneladas diarias, dependiendo de la jornada.
Estos volúmenes explican la importancia de extender la vida útil del nuevo módulo y avanzar en políticas que permitan reducir progresivamente la cantidad de residuos destinados al enterramiento.
El Módulo 1 deberá ser clausurado y monitoreado
La entrada en funcionamiento del nuevo módulo implicará también el comienzo de una etapa de clausura del Módulo 1, que no consiste simplemente en dejar de arrojar residuos.
López Rey explicó que la clausura requiere un proyecto técnico específico, trabajos de estabilización de taludes, cobertura, colocación de membranas y monitoreo posterior.
El módulo actual alcanza aproximadamente 19 metros de altura, por lo que las tareas de cierre representan una intervención de gran magnitud.
Una vez clausurado, el sector deberá continuar bajo monitoreo y será necesario mantener el sistema de control y bombeo de lixiviados.
Desde el municipio indicaron que se trabaja en la búsqueda de fondos para afrontar esta nueva etapa.

La disputa con Trevelin continúa judicializada
Uno de los temas que atravesó la conferencia fue la utilización del nuevo módulo por parte de Trevelin.
López Rey sostuvo que, desde la mirada del municipio de Esquel, el Módulo 2 fue construido con fondos de los vecinos de Esquel y debería ser utilizado por la ciudad.
La situación se encuentra actualmente judicializada y desde el municipio señalaron que ya se realizó la presentación correspondiente ante la Justicia.
El intendente Matías Taccetta afirmó que Esquel ya notificó a Trevelin sobre la decisión de comenzar a operar exclusivamente el nuevo módulo para los residuos de Esquel, aunque aseguró que no recibieron una respuesta por parte del municipio vecino: “Lo que suceda con Trevelin lo dirimirá la Justicia”, sostuvo Taccetta.

Una inversión que supera los $1.300 millones
El intendente también puso el foco en la magnitud económica de la obra.
Taccetta indicó que la última etapa de construcción demandó una inversión de aproximadamente $1.300 millones, a lo que se debe sumar una etapa anterior realizada durante la gestión anterior, cuando se adquirió parte de la membrana y se ejecutaron trabajos de movimiento de suelo.
El jefe comunal destacó que la obra fue financiada con fondos municipales y consideró que su concreción demuestra la posibilidad de ejecutar infraestructura de gran escala mediante una administración cuidadosa de los recursos.
Además, señaló que la construcción del nuevo módulo permitió avanzar en parte del cumplimiento de exigencias judiciales vinculadas con la situación de la planta, dado que al asumir la actual gestión el Módulo 1 se encontraba prácticamente colapsado.
El desafío ahora es cuidar la nueva infraestructura
La inauguración del Módulo 2 representa un alivio operativo para GIRSU, pero también abre una nueva etapa.
La nueva capacidad permitirá continuar con la disposición final de residuos, mientras el municipio deberá afrontar la clausura del Módulo 1 y su posterior monitoreo.
Para Mariana López Rey, el objetivo no debe ser simplemente llenar el nuevo espacio, sino lograr que tenga la mayor vida útil posible mediante una mejor gestión de los residuos.
En ese camino, la separación en origen, la recuperación de materiales y la participación de los vecinos aparecen como factores determinantes para que los cinco años proyectados puedan extenderse y para avanzar hacia una gestión de residuos con menor dependencia del enterramiento.
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