El frigorífico de Trevelin atraviesa una nueva etapa luego de que un grupo inversor con experiencia en la industria cárnica concretara la adquisición del 100% del paquete accionario y tomara posesión de la planta. La confirmación fue comunicada al municipio por los propios inversores, que ahora trabajan en un proceso de adecuación de las instalaciones con el objetivo de comenzar a operar a mediados de noviembre.
El secretario de Producción de Trevelin, Nicolás Ewdokimoff, destacó la importancia de la noticia para una localidad que sufrió un fuerte impacto económico tras el cierre de la planta: “Fue un momento muy fuerte que pegó económicamente muy profundo en la economía de Trevelin”, señaló el funcionario, al recordar que la paralización dejó a unas 60 familias sin trabajo y generó además consecuencias sobre toda la cadena productiva vinculada a la ganadería.
Una inversión con experiencia en el mercado internacional
Según explicó Ewdokimoff, el nuevo grupo empresario tiene origen en Avellaneda, provincia de Buenos Aires, y cuenta con más de 20 años de experiencia en la exportación de carne y participación en distintos frigoríficos.
El proyecto contempla utilizar la planta de Trevelin principalmente para faenar carne destinada a la exportación, con mercados que incluyen España, Israel, Estados Unidos y distintos destinos de Asia.
Uno de los aspectos que despertó mayor interés en los inversores es la posibilidad de trabajar con carne con hueso proveniente de la Patagonia, a partir de las condiciones sanitarias de la región y los cambios recientes en materia de exportación.
Desde el municipio indicaron que el grupo también busca generar vínculos con productores de la zona para comenzar a interiorizarse sobre la disponibilidad de hacienda y establecer una relación directa con el sector.
La planta necesita obras antes de volver a funcionar
La reapertura no será inmediata. La planta debe atravesar una etapa de reacondicionamiento y adecuación de sus instalaciones, especialmente después del incendio que había afectado al establecimiento.
Entre los trabajos previstos aparecen modificaciones en la instalación de gas y el sistema eléctrico, el reemplazo de una caldera y tareas relacionadas con los compresores y cámaras de frío.
A pesar de estas obras, el nuevo propietario habría manifestado una mirada positiva sobre las condiciones generales del establecimiento y considera que la planta tiene un importante potencial para el proyecto exportador.
La expectativa transmitida al municipio es que las tareas permitan llegar a mediados de noviembre con el inicio de la actividad.
El impacto sobre los productores locales
Uno de los principales cambios que podría generar la reapertura será la posibilidad de volver a contar con un servicio de faena cercano para los productores de la región.
Durante el período en que el frigorífico permaneció cerrado, parte de la hacienda debía trasladarse hasta Dolavon, con el consecuente aumento de los costos logísticos.
Desde el municipio remarcaron que recuperar la actividad en Trevelin permitiría reducir distancias de transporte, costos, estrés del ganado y pérdida de peso de los animales, además de disminuir el impacto ambiental asociado al traslado.
El grupo inversor también dejó en claro que no pretende intervenir directamente en el mercado local, sino prestar el servicio de faena y orientar buena parte de su producción hacia la exportación.
El futuro de los trabajadores
La situación laboral es uno de los puntos centrales de esta nueva etapa. De acuerdo con lo informado por Ewdokimoff, los nuevos propietarios asumieron la empresa incluyendo las deudas existentes y ya comenzaron a trabajar para regularizar la situación.
El grupo empresario mantuvo reuniones con ARCA y ANSES para avanzar sobre las obligaciones previsionales, mientras que sus representantes legales comenzaron a mantener conversaciones con los abogados de los trabajadores.
La intención manifestada es sanear las cuentas de la empresa y alcanzar acuerdos por las obligaciones laborales pendientes, para luego avanzar con la reincorporación de aquellos trabajadores que se encuentren en condiciones de regresar a sus puestos.
Desde el municipio remarcaron que no tendrá injerencia en las decisiones laborales, por tratarse de una relación entre privados, aunque sí plantearon la necesidad de que se respeten los derechos y la antigüedad de los trabajadores.
Un anuncio que se maneja con cautela
La confirmación de la llegada del nuevo grupo inversor no había sido comunicada públicamente antes porque, según explicó Ewdokimoff, existieron diferentes intentos anteriores que finalmente no prosperaron.
El funcionario recordó que incluso otro empresario había tomado posesión de la planta en una etapa previa, pero luego decidió dar marcha atrás al acuerdo después de evaluar las condiciones del establecimiento.
Por ese motivo, desde el municipio optaron por esperar hasta contar con una situación concreta y formalizada antes de generar expectativas entre los trabajadores y la comunidad: “Sabíamos que no queríamos jugar con toda la sensibilidad de lo que es esa ilusión de volver a recuperar el trabajo hasta que no fuese algo concreto”, explicó Ewdokimoff.
Ahora, con la adquisición concretada y la posesión de la planta efectivizada, el escenario es diferente.
El municipio acompaña y busca facilitar los vínculos
La Municipalidad de Trevelin tendrá participación principalmente en las gestiones vinculadas con la habilitación comercial y en la articulación con distintos actores.
Ewdokimoff explicó que desde el municipio se trabaja para facilitar los vínculos con Camuzzi, la Cooperativa, productores, organismos provinciales y otros integrantes de la cadena productiva.
También se busca generar los primeros contactos entre el grupo inversor y los productores locales, ya que uno de los objetivos es que los nuevos responsables del frigorífico puedan explicar personalmente cómo será el esquema de trabajo: “Cuando el Estado no tiene que hacer nada, lo que tiene que hacer es correrse y dejar que entre los privados se arreglen las cosas; y cuando tiene que intervenir, intervenir para hacer de balanza”, sostuvo el secretario de Producción.
Una reapertura esperada por toda la comunidad
Para Trevelin, la recuperación del frigorífico tiene un significado que va más allá de la actividad industrial. La planta forma parte de la historia productiva y ganadera de la localidad, y su cierre había generado un fuerte impacto sobre una comunidad donde muchas de las familias vinculadas al establecimiento son conocidas por todos.
Por eso, la expectativa está puesta ahora en que las obras de adecuación avancen y que el proyecto pueda concretarse.
Si se cumplen los plazos anunciados por los nuevos propietarios, el frigorífico podría volver a operar hacia mediados de noviembre, recuperando una actividad que durante meses permaneció detenida y que podría volver a generar movimiento para productores, trabajadores y distintos sectores vinculados a la cadena cárnica de la región.
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