La presencia en Esquel de Felisa Miceli, ex ministra de Economía de la Nación, y Julio César Urien, presidente de la Fundación Interactiva para la Cultura del Agua (FICCA), reactivó un debate que, según ambos, es urgente aunque muchas veces quede tapado por las preocupaciones cotidianas: la soberanía argentina en todas sus dimensiones.
Ambos participaron del lanzamiento del Foro Patagónico por la Soberanía Nacional, que inició su ciclo en Esquel con la charla “Soberanía en juego”, y que recorrerá distintas localidades de la región.
Miceli y la soberanía monetaria, cultural, alimentaria y digital
Miceli destacó que el concepto de soberanía es actualmente mucho más amplio que la clásica idea de defensa territorial. “Hoy la soberanía tiene una cuestión mucho más abarcativa: soberanía monetaria, soberanía alimentaria, soberanía cultural y digital”, afirmó.
La ex funcionaria vinculó esa pérdida de soberanía a un proceso de alineamiento automático con Estados Unidos, al que calificó como riesgoso para la autonomía del país: “este alineamiento implica ceder la posibilidad de resolver por nuestros propios medios y por nuestras propias cuentas las problemáticas que tenemos que enfrentar”, señaló.
Recordó además su gestión al frente del Ministerio de Economía (2005-2007) durante la cual se logró el pago total de la deuda con el FMI, un hecho que definió como “un acto de independencia económica sumamente importante”. Su crítica al escenario actual fue contundente: “hoy sucede exactamente lo contrario: la política monetaria y financiera está directamente tutelada por el Departamento del Tesoro estadounidense.”

Urien: “La soberanía es presencia y proyecto de nación”
Julio César Urien, referente de las históricas marchas al Lago Escondido y denunciante del poder territorial del magnate Joe Lewis, sostuvo que la defensa de la soberanía requiere acciones concretas y una presencia activa del Estado.
“La soberanía es presencia. Es estar en el territorio haciendo acciones que construyan conciencia”, expresó.
Para Urien, el debate sobre soberanía se vuelve central debido al avance de los intereses geopolíticos de potencias globales, especialmente en la Patagonia: “la Patagonia tiene un rol estratégico. Somos un patio trasero para Estados Unidos en su disputa con China. Y este gobierno es expresión de los grandes fondos de inversión, no de un proyecto nacional.”
Planteó que la Argentina posee recursos suficientes para garantizar derechos básicos, tierra, vivienda, trabajo, salud, educación, pero que el problema radica en quién controla esas riquezas.
“¿Nuestros recursos los vamos a manejar nosotros o se los vamos a entregar a las mineras y grandes sectores que no dejan nada? Esa es la discusión.”
Contrapunto breve: el Código de Minería y el modelo extractivo
En uno de los momentos más intensos de la entrevista, Julio César Urien planteó que la Argentina atraviesa un proceso de entrega sistemática de sus recursos estratégicos, sostenido por un marco legal pensado para favorecer la extracción sin control nacional.
“Este es un país riquísimo en recursos, el problema es que no quieren que lo controlemos. El DNU 70/23, el RIGI, la Ley Bases… entregan todo sin nada a cambio. ¿Por qué no exportamos nosotros?”, señaló, remarcando que el país cuenta con universidades, ciencia y tecnología suficientes para agregar valor sin ceder el manejo del subsuelo. Para Urien, las potencias demandan “mínima regulación estatal” para acceder a minerales críticos, y eso consolida políticas “entreguistas”.
Dante Lobos intervino con una observación que tensó aún más el eje del debate: “ningún gobierno (ni siquiera los kirchneristas) se animó a tocar el Código de Minería de los 90, absolutamente entreguista. Pasaron Néstor, Cristina, Alberto, Macri… y nadie lo modificó”.
Urien coincidió y amplió el diagnóstico hacia la logística y el control territorial de las exportaciones. Mencionó la Hidrovía, por donde sale “el 50% de la proteína vegetal del mundo” y la mayor parte del comercio exterior argentino, pero que sigue fuera del control estatal. También reclamó por el Canal de Magdalena, una obra clave para la soberanía marítima del país: “nos permitiría sacar la producción sin pedir permiso en Montevideo, y facilitaría el comercio con la Patagonia. Pero las grandes cerealeras lo sabotean… también sectores del peronismo”.
Para Urien, la batalla por la soberanía es interna y externa: “tenemos que dar esa pelea, incluso dentro del peronismo”.
América Latina en disputa
Miceli profundizó sobre las motivaciones de Estados Unidos en su avance sobre la región: “Trump lo dijo con claridad: desde Groenlandia hasta la Antártida, América es de los americanos. Y cuando ellos dicen ‘americanos’, se refieren a sí mismos.”
Para la economista, la Argentina ocupa un lugar clave por sus recursos naturales, su posición estratégica hacia la Antártida y su influencia política en América Latina.
Asimismo, advirtió que la instalación de bases y el bloqueo de inversiones chinas responden a una disputa global donde Argentina aparece como pieza de negociación.
Urien coincidió en ese diagnóstico y remarcó que los sectores progresistas deben recuperar la iniciativa cultural y política para enfrentar estos procesos extractivos: “tenemos que volver a discutir un proyecto de Nación. Sin eso, la soberanía es imposible.”
Un debate necesario para la región
Ambos invitados destacaron la importancia de que estas discusiones se trasladen al territorio patagónico, donde las tensiones por el control de los recursos (agua, tierras, minerales, energía), son inmediatas.
El Foro Patagónico por la Soberanía Nacional continuará su itinerario por El Bolsón, Bariloche, El Foyel, Santa Cruz, Tierra del Fuego, Neuquén y La Pampa.
Mirá la entrevista completa con Dante Lobos en Otra vuelta de tuerca (de lunes a viernes de 8 a 13) por Canal 4 y FM Sol 94.7:
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