La concejal Silvana Sánchez Albornoz, integrante del bloque PJ-Unión por la Patria, se refirió al proyecto impulsado por exconcejales de la Unión Cívica Radical que propone avanzar sobre el convenio marco vinculado al sistema de gestión de residuos entre Esquel y Trevelin.
La iniciativa obtuvo despacho favorable en la Comisión de Legales y podría ser tratada en la próxima sesión del Concejo Deliberante. Sin embargo, la edil cuestionó la velocidad con la que se abordó el tema y consideró que el proceso se desarrolló de manera “muy intempestiva y muy rápida”.
Según explicó, el texto original sufrió diversas modificaciones durante su tratamiento y terminó reducido a pocos artículos que, a su entender, tienen un fuerte contenido político.
“Es casi una declaración”
Sánchez Albornoz sostuvo que el proyecto actual se limita a encomendar al Ejecutivo municipal que avance en la rescisión del convenio marco con Trevelin y establezca un plazo para que la localidad vecina reorganice su situación.
Para la concejal, la iniciativa tiene más peso político que efectos concretos inmediatos: “Es casi una declaración”, señaló, al remarcar que la eventual aprobación dejaría en manos del Ejecutivo la decisión de avanzar o no con las acciones posteriores.
Cuestionamientos legales y preocupación por el impacto regional
La representante de Unión por la Patria adelantó que se encuentran elaborando un dictamen propio para exponer las objeciones jurídicas que observan en la propuesta.
Si bien reconoció que existe un dictamen favorable emitido por la asesoría legal del Concejo Deliberante, consideró que el debate no puede limitarse exclusivamente a la posibilidad de derogar una ordenanza: “Lo que está en juego no es solamente una ordenanza, sino una historia, una planta de tratamiento y el medioambiente”, sostuvo.
En esa línea, advirtió que una decisión de estas características podría generar nuevos conflictos institucionales y legales entre ambas localidades.
El reclamo por una mesa de diálogo
Uno de los ejes centrales de la postura de Sánchez Albornoz es la necesidad de que los gobiernos de Esquel y Trevelin vuelvan a sentarse a dialogar para encontrar una salida consensuada al conflicto.
La concejal consideró que tanto los vecinos de Esquel como los de Trevelin merecen una discusión seria y madura sobre el futuro de la planta GIRSU y lamentó que no prosperaran propuestas de mediación institucional.
Incluso recordó que en algún momento planteó la posibilidad de que la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco participara como facilitadora en una instancia de diálogo entre las partes.
El oficialismo tendría los votos para aprobarlo
Más allá de las críticas de la oposición, Sánchez Albornoz reconoció que el proyecto cuenta con altas probabilidades de avanzar en el recinto.
Explicó que la iniciativa requiere mayoría simple y que el oficialismo dispone de los votos necesarios para aprobarla sin necesidad de acuerdos con otros bloques.
Por ese motivo, anticipó que Unión por la Patria no acompañará la propuesta, aunque continuará planteando alternativas orientadas al diálogo y a la búsqueda de consensos entre ambas comunidades.
Mientras tanto, el debate sobre el futuro del convenio entre Esquel y Trevelin suma un nuevo capítulo y promete ocupar un lugar central en la próxima sesión del Concejo Deliberante.
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