Pasión por el folclore: Pepe Orieta compartió sus conocimientos con bailarines de Esquel

El reconocido profesor, bailarín y coreógrafo santiagueño José Luis “Pepe” Orieta llegó a Esquel como parte de una extensa gira por la Patagonia y brindó un seminario de danzas folclóricas junto al Ballet Piuque, dirigido por Rafael Aminahuel. Durante más de cuatro horas compartió conocimientos, experiencias y parte de un recorrido de 30 años ligado a la danza.

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El profesor, bailarín y coreógrafo José Luis “Pepe” Orieta, oriundo de Santiago del Estero, visitó Esquel como parte de una gira de formación que comenzó el pasado 22 de julio y recorre distintas localidades de la Patagonia.

Orieta, reconocido especialmente por su trabajo vinculado a las danzas folclóricas argentinas y la enseñanza de la zamba, explicó que la gira había comenzado a organizarse en abril y permitió sumar a profesores de diferentes puntos de la región.

El recorrido comenzó en Comodoro Rivadavia y continuó por Pico Truncado. Las condiciones climáticas obligaron a modificar parte de la agenda prevista y posteriormente el profesor pasó por Trelew, Rawson y Viedma, entre otras localidades.

Tras su paso por Esquel, la gira continuará por otros puntos de la Patagonia: “Estoy contento por la convocatoria, por la gente que ha acompañado. Se han sumado y ha superado las expectativas”, expresó Orieta.

Más de cuatro horas de danza en Esquel

La actividad se desarrolló en el Salón de SOEME, donde bailarines participaron de un seminario de más de cuatro horas.

El profesor Rafael Aminahuel, responsable del Ballet Piuque, destacó que durante la capacitación pudieron trabajar sobre un amplio repertorio de danzas: “Pudimos ver alrededor de seis o siete danzas con mucho amor y la gente lo aceptó cálidamente”, señaló.

Aminahuel valoró especialmente la posibilidad de que un profesor proveniente de Santiago del Estero llegara a Esquel para transmitir sus conocimientos y compartir diferentes miradas sobre el folclore: “Hay que aprovechar que un profe con mucho prestigio pueda venir con toda la humildad y dejarnos lo que sabe”, sostuvo.

“¿Cuándo se deja de aprender danza? Nunca”

Durante su paso por Esquel, Orieta reflexionó sobre la formación permanente dentro de la danza y aseguró que, pese a sus años de experiencia, continúa aprendiendo: “¿Cuándo se deja de aprender danza? Nunca, y espero que nunca. Siempre hay algo nuevo para aprender”, afirmó.

30 años de una vida vinculada al folclore

Orieta recordó que comenzó a bailar cuando tenía 10 años y que su ingreso al mundo de la danza estuvo acompañado inicialmente por su abuelo.

Según relató, en su familia existían dudas sobre cuánto duraría su entusiasmo, pero encontró la manera de comenzar a asistir a una academia y continuar aprendiendo: “Tenía 10 años y hoy tengo 40. Hace 30 años de eso. Hasta el día de hoy no he parado. Como digo, la danza me ha elegido”, recordó.

Con el paso de los años comenzó a presentarse en diferentes escenarios y posteriormente ingresó al circuito competitivo.

Su debut en certámenes llegó en 2002, en el Festival Nacional de la Zamba en Tucumán, experiencia que marcó el inicio de una extensa trayectoria.

Su camino hasta Cosquín

Dentro de su recorrido artístico, Orieta también tuvo distintas participaciones vinculadas a Cosquín y Pre Cosquín.

En 2019 llegó como pareja de baile y alcanzó una instancia final. Además, participó en distintas oportunidades con la delegación de Santiago del Estero y previamente había formado parte durante varios años del rubro ballet junto a su profesora Paola Ávila.

Consultado sobre qué hace falta para alcanzar escenarios de esa magnitud, Orieta puso el foco en la constancia: “Uno no tiene que dejar de soñar. Es trabajo, persistir y amar lo que uno hace”, afirmó.

“El premio es poder bailar una vez más”

Más allá de los resultados en competencias y festivales, Orieta aseguró que mantiene intacta la emoción cada vez que vuelve a presentarse: “Cada vez que tengo que bailar me emociono. El solo hecho de preparar mi traje me emociona mucho porque sé que voy a volver a bailar una vez más”, contó.

Ese mismo concepto intenta transmitir a sus alumnos: “Siempre les enseño: ¿cuál es el premio? El premio es poder bailar una vez más. Si abrís los ojos y podés bailar una vez más, es un montón”.

Para Orieta, el crecimiento dentro de la danza está relacionado principalmente con las ganas, el trabajo, la dedicación y el vínculo que cada bailarín construye con la actividad.

Ballet Piuque: más de 100 bailarines en Esquel

La visita de Orieta estuvo acompañada por el Ballet Piuque, espacio dirigido por Rafael Aminahuel que nació durante la pandemia y actualmente reúne a más de 100 bailarines y bailarinas.

La agrupación cuenta con diferentes categorías: Infantil 1 y 2, Pre Juvenil, Juvenil y tres niveles destinados a adultos.

El ballet desarrolla sus actividades de lunes a jueves desde las 18 horas en el Salón SOEME, donde mantiene una agenda permanente de ensayos, formación y preparación de repertorio.

Aminahuel ha representado a Esquel en diferentes escenarios y encuentros del país, entre ellos Cosquín, Baradero, Jesús María, La Falda y Mar del Plata.

Una experiencia especial en la Patagonia

La visita también dejó una experiencia personal para el profesor santiagueño: durante su estadía en Esquel conoció la nieve por primera vez.

Aminahuel relató que Orieta pudo disfrutar del paisaje invernal durante su paso por la ciudad, en medio de una gira marcada principalmente por el intercambio y la formación.

Desde Piuque destacaron el acompañamiento de quienes participaron del seminario y el espacio brindado por SOEME para desarrollar las actividades: “Seguimos acá, seguimos craneando todo el tiempo y dando repertorio, que eso es importante”, resumió Aminahuel.

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