El reconocido comercio “Entre Panes”, ubicado en Esquel, concesionario local de los helados Jauja, cerró definitivamente sus puertas después de varios años de actividad. La noticia fue confirmada por el propietario, Damián Villanueva, quien describió el contexto económico actual como “muy complicado” y aseguró que la caída del consumo terminó haciendo inviable la continuidad del emprendimiento.
En diálogo con Dante Lobos en Otra vuelta de tuerca, por Canal 4 y FM Sol, Villanueva expresó que la decisión fue tomada tras analizar durante meses la situación económica del negocio y el panorama general del comercio local.
“Obviamente no es nada placentero, es una situación difícil para nosotros y para nuestros empleados. Es sinceramente angustiante”, señaló.
El comerciante explicó que el verano, especialmente para un negocio gastronómico y vinculado al rubro heladero, resulta clave para sostener la actividad durante el invierno. Sin embargo, aseguró que las últimas temporadas fueron “muy malas”.
“El verano es lo que nos hace pasar el invierno, básicamente. Estas últimas dos temporadas fueron muy malas, principalmente la anterior”, indicó.

Un negocio que atravesó pandemia y caída del consumo
“Entre Panes” había comenzado años atrás de la mano de otros propietarios y posteriormente incorporó un punto de venta de helados Jauja. Villanueva tomó el fondo de comercio en 2019, poco antes de la pandemia.
Según relató, desde entonces la situación económica comenzó a deteriorarse progresivamente. “Desde la pandemia es como que todo empezó a costar cada vez más”, sostuvo.
El empresario remarcó que gran parte de su clientela estaba integrada por trabajadores estatales y advirtió que la pérdida del poder adquisitivo impactó directamente en las ventas.
“Nosotros lo fuimos notando. Tratábamos de continuar con el negocio y mantener los puestos de trabajo, pero estos últimos años fueron catastróficos”, afirmó.
Costos altos y ventas en caída
Villanueva señaló que el problema principal no fue solamente el aumento de tarifas o alquileres, sino la falta de movimiento económico: “Cuando no hay venta, todos los costos son altísimos”, resumió.
Entre los gastos que más sintieron mencionó la electricidad y el alquiler, aunque insistió en que el principal problema fue la retracción del consumo. “No hay mercado, no hay ventas de ningún tipo”, aseguró.
En ese contexto, advirtió que la situación no es aislada y que afecta a distintos rubros comerciales de Esquel y la región. “Uno sale a la calle y ve la cantidad de locales vacíos o cerrados. Y algunos ya están empezando a cerrar porque saben que el invierno es muy complicado”, expresó.
De 14 empleados a solo tres
El cierre también impacta en las fuentes laborales. Villanueva explicó que el comercio llegó a tener entre 12 y 14 empleados y que, con el correr de los años, fueron reduciendo personal hasta quedar solamente tres trabajadores en los últimos meses.
Actualmente se encuentran realizando las liquidaciones finales. “Lo que más le cuesta a uno son las relaciones personales y la situación de la gente que necesita el trabajo”, manifestó.
“Las pymes generan la mano de obra”
En el tramo final de la entrevista, Villanueva vinculó la situación a las políticas económicas nacionales y advirtió sobre el impacto que la crisis tiene en las pequeñas y medianas empresas.
“En Argentina quien genera la mano de obra es la pyme. Si la actividad económica no funciona y el trabajador no tiene plata en el bolsillo, es muy difícil que la actividad comercial pueda continuar”, afirmó.
Además, consideró que la pérdida del poder adquisitivo termina afectando directamente al circuito económico local. “El trabajador tiene que tener plata en el bolsillo. Es la única manera de que la economía funcione”, concluyó.
El cierre de “Entre Panes” se suma a otros casos recientes de comercios históricos y emprendimientos locales que atraviesan dificultades económicas en Esquel y distintas localidades de la región patagónica, en un contexto marcado por la caída del consumo y la retracción de la actividad comercial.
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