En el marco de la emergencia por los incendios, un grupo de vecinos de la comunidad, en articulación con las escuelas 103 y 727, lleva adelante un intenso trabajo solidario para asistir a quienes se encuentran en la primera línea del combate del fuego.
Desde las 7 de la mañana hasta las 3 de la madrugada, el equipo organiza turnos de desayuno, viandas al mediodía, merienda y cena caliente, atendiendo a alrededor de 250 personas por día, entre brigadistas, bomberos, voluntarios, fuerzas de seguridad y vecinos que colaboran en la zona afectada.
“Nuestro rol es que todos los que están ayudando tengan un plato de comida caliente y algo para el desayuno”, señaló Yanet, desde la organización, agradeciendo especialmente la enorme respuesta de la comunidad, que continúa acercando donaciones de manera constante.
En cuanto a las necesidades actuales, indicaron que no se está recibiendo ropa común, ya que no es requerida en este momento. En cambio, se solicita elementos de trabajo específicos para el combate del fuego, como borcegos o calzado de trabajo, ropa ignífuga y equipamiento adecuado, ya que muchos elementos se dañan o se queman durante las tareas.
Además, manifestaron la necesidad de carne, bombas de agua, mangueras, y equipamiento para el traslado y abastecimiento de agua, teniendo en cuenta que la comunidad atraviesa cortes en el suministro, por lo que el recurso debe administrarse con extremo cuidado.
Las donaciones se reciben en las escuelas 103 y 727, que funcionan como punto de acopio y organización. Desde allí, la comunidad no solo asiste con alimentos, sino que también brinda alojamiento a voluntarios, reforzando una red solidaria clave en este contexto.
Finalmente, destacaron y agradecieron el trabajo de brigadistas, bomberos y vecinos, subrayando que gracias al esfuerzo conjunto se han podido proteger viviendas y acompañar a quienes arriesgan todo frente al incendio.
#Solidaridad #ComunidadOrganizada #IncendioForestal