Luca De Leonardis, el joven de Esquel que llegó a la final de las Olimpiadas Argentinas de Tecnología

Tiene 18 años, cursa el último año de la Escuela Politécnica de Esquel y quedó entre los 15 finalistas de la Olimpiada Argentina de Tecnología. En octubre viajará a Buenos Aires para disputar la instancia final y buscar una de las becas que podrían acercarlo a su sueño de estudiar Ingeniería Electrónica.

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Para Luca De Leonardis, la historia comenzó de manera inesperada. A fines de mayo viajó a Buenos Aires por motivos personales y, durante su estadía, visitó una muestra universitaria del Instituto Tecnológico de Buenos Aires (ITBA).

La propuesta académica despertó su interés, aunque había un obstáculo concreto: se trata de una universidad privada y, por sus posibilidades económicas, Luca necesitaba conseguir una beca para poder estudiar allí.

En esa misma muestra conoció la Olimpiada Argentina de Tecnología (OATec) y descubrió que alcanzar los primeros puestos podía abrirle justamente esa posibilidad. Se anotó y comenzó una experiencia que lo llevó mucho más lejos de lo que imaginaba.

Luca de Leonardis con Dante Lobos, en Canal 4 y FM Sol 94.7.

De 1.800 estudiantes a los 15 finalistas

La competencia tuvo inicialmente 1.800 estudiantes de 297 colegios. La primera instancia, de carácter general y académico, redujo el grupo a 100 participantes.

En la segunda etapa, los estudiantes debieron prepararse específicamente sobre la temática de la edición 2026: el desafío aeroespacial. Luca volvió a superar el filtro y quedó entre los 15 finalistas que disputarán la instancia decisiva.

La final será a fines de octubre, en Buenos Aires, y tendrá una modalidad diferente a las etapas anteriores. Los participantes deberán enfrentar desafíos prácticos y trabajar en equipo, mientras se evaluarán también cuestiones como la administración del tiempo, la organización de los recursos y la capacidad para resolver problemas.

(Captura de pantalla video Final OATec 2025)

Aprender haciendo: el sello de la Politécnica

Mientras se prepara para la final, Luca también está terminando su proyecto de séptimo año junto a su compañero Gianfranco Carelli.

Se trata de un aerogenerador vertical de un metro por un metro, que será probado y comparado con un modelo horizontal para determinar cuál puede ofrecer un mejor comportamiento frente a las condiciones de viento de la región cordillerana.

No es su primera experiencia construyendo tecnología. Durante su formación en la Politécnica participó de distintos proyectos, entre ellos un calentador por inducción y la fabricación de aerogeneradores destinados a proyectos productivos de la provincia.

Ese aprendizaje también tuvo una parte de esfuerzo personal. Para conseguir materiales, Luca y su compañero realizaron distintas actividades para reunir fondos y consiguieron el acompañamiento de Hidroeléctrica Futaleufú, que aportó insumos para el proyecto.

(Captura de pantalla video Final OATec 2025)

Un futuro que empieza a tomar forma

Luca todavía está definiendo qué camino seguirá después de terminar la secundaria, aunque Ingeniería Electrónica es actualmente la carrera que más despierta su interés.

Lo atrae especialmente la posibilidad de construir, experimentar y desarrollar soluciones, utilizando herramientas y componentes que permitan transformar una idea en algo concreto.

La OATec puede convertirse además en una oportunidad para acceder a una carrera universitaria: el primer puesto contempla una beca del 100%, el segundo del 75% y el tercero del 50%. También existen menciones de honor con beneficios de beca.

Pero Luca entiende que el viaje a Buenos Aires no se trata solamente de competir. También quiere aprender, conocer gente y generar contactos que puedan servirle para el futuro.

A los 18 años, mientras termina su último año en la Escuela Politécnica, ya empezó a construir ese futuro con las herramientas que tiene: iniciativa, curiosidad, formación técnica y ganas de aprender.

Y quizás allí esté el verdadero valor de esta historia. Más allá del resultado que consiga en la final, Luca ya encontró algo importante: una oportunidad para poner en juego lo aprendido y empezar a descubrir qué quiere hacer con todo aquello que sabe construir.

Una escuela que deja huella

Durante la entrevista, Luca también tuvo palabras de agradecimiento para la Escuela Politécnica N° 701 de Esquel y sus docentes, a quienes atribuye buena parte de las herramientas que hoy le permiten encarar proyectos, competencias y desafíos académicos.

Estoy bastante orgulloso de haber ido a la Politécnica”, expresó, y destacó especialmente el acompañamiento recibido durante sus primeros pasos en las competencias y proyectos tecnológicos.

Ahora llegará un nuevo desafío. A fines de octubre, Luca representará a Esquel y a Chubut entre los 15 finalistas de la OATec. El resultado será importante, pero el camino recorrido hasta llegar allí también cuenta una historia: la de un joven que decidió aprovechar una oportunidad y empezar, desde Esquel, a construir su propio futuro.

#Esquel #Tecnología #Educación

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