El interventor del Parque Nacional Los Alerces, Ariel Rodríguez, confirmó que ya comenzaron los trabajos de planificación de cara al verano, con especial atención en garantizar que los servicios turísticos estén disponibles y en condiciones de funcionamiento.
Uno de los principales objetivos es regularizar concesiones, permisos, planos y distintas cuestiones vinculadas a obras y servicios que registraban demoras.
La intención es llegar a la temporada con la mayor cantidad posible de prestaciones habilitadas y evitar que determinados espacios queden sin atención mientras avanzan los procesos administrativos.
Buscan evitar espacios sin servicios
Rodríguez explicó que existen concesiones que se encuentran próximas a vencer o que ya vencieron, pero cuyos servicios son necesarios para el funcionamiento del Parque.
En estos casos, se trabaja para que los prestadores puedan contar con los permisos legales correspondientes mientras se desarrolla una nueva licitación y se concreta la adjudicación.
Uno de los ejemplos mencionados fue el camping de Lago Verde, cuyo proceso licitatorio ya comenzó. El objetivo es evitar que espacios con infraestructura queden vacíos o sin administración durante los tiempos que demandan los procedimientos de contratación: “Los procesos licitatorios llevan tiempo”, explicó Rodríguez, al remarcar que la prioridad es que no haya áreas sin servicios durante la temporada.
Analizan una nueva modalidad para el cobro de acceso
En paralelo, el Parque trabaja en un nuevo convenio relacionado con el cobro de acceso, con la intención de modificar la modalidad actual y avanzar hacia un esquema basado en porcentajes.
Según Rodríguez, desde la administración consideran que esta alternativa podría resultar más conveniente y permitir un mejor funcionamiento del sistema.
Un Parque con 119 agentes y una baja incidencia del retiro voluntario
En cuanto al personal, Rodríguez indicó que actualmente el Parque Nacional Los Alerces cuenta con 119 agentes y que solamente uno se acogió al programa de retiro voluntario impulsado por el Gobierno Nacional.
El resto del personal continúa en funciones, aunque durante la temporada baja existe una particularidad: una importante cantidad de brigadistas se encuentra haciendo uso de licencias acumuladas después del intenso trabajo desarrollado durante la última temporada de incendios.
El interventor señaló que alrededor del 80% de los brigadistas se encuentra de licencia, con acumulaciones que en algunos casos alcanzan entre 50 y 70 días, además de las vacaciones correspondientes.
Limpieza de líneas y tareas de prevención
Con una dotación reducida, el Parque mantiene actualmente tareas consideradas fundamentales para la prevención de emergencias.
Entre ellas se encuentra la limpieza de las líneas de tendido eléctrico, especialmente importante durante el invierno para evitar que las nevadas provoquen la caída de ramas sobre los cables y también para llegar al verano con esos sectores acondicionados.
Para estos trabajos se cuenta con la colaboración de Bosques de la Provincia y Servicios Públicos, que aportan maquinaria y asistencia en sectores bajo su responsabilidad.
El puesto sanitario continúa operativo
Rodríguez también confirmó que el puesto sanitario continúa funcionando, con un sistema de complementación entre el personal disponible.
Cuando el chofer o el enfermero se encuentra de franco o de licencia, el Parque busca cubrir esa función para garantizar la atención. Además, los guardaparques cuentan con formación en primeros auxilios para zonas agrestes.
En situaciones que requieren traslado, se utiliza la ambulancia cuando las condiciones lo permiten. En caso contrario, el personal del Parque puede trasladar al paciente hasta el punto donde sea posible realizar el encuentro con el servicio sanitario.
42 combatientes y 40 guardaparques para la próxima temporada
De cara al verano, Rodríguez destacó que el Parque cuenta actualmente con 42 combatientes de incendios y alrededor de 40 guardaparques, una dotación que consideró muy importante para afrontar la próxima temporada.
A este equipo se suma el Servicio Provincial de Manejo del Fuego y el apoyo del servicio nacional cuando se presentan contingencias.
El interventor aclaró que no está previsto incrementar la cantidad de contratos, aunque sí se mantendrán las incorporaciones necesarias ante eventuales bajas por renuncias.
El gran desafío: llegar más rápido a los incendios
Uno de los principales aprendizajes que dejó la última temporada está relacionado con los tiempos de respuesta frente a incendios en zonas de difícil acceso.
Rodríguez recordó que durante el último período se registraron 38 incendios provocados por rayos, de los cuales 22 pudieron ser controlados, mientras que otros avanzaron y afectaron superficies mayores.
La experiencia mostró que el problema no siempre está relacionado con la cantidad de combatientes disponibles, sino con la dificultad para llegar rápidamente al lugar donde comienza el fuego, especialmente en sectores alejados de los accesos vehiculares.
Buscan incorporar técnicas de ataque rápido desde el aire
Ante este escenario, el Parque trabaja junto a organismos nacionales en una estrategia que permita reducir los tiempos del ataque inicial mediante el uso de helicópteros.
La propuesta contempla capacitar a cuadrillas para ser trasladadas rápidamente hasta sectores de difícil acceso y utilizar técnicas como el descenso mediante rappel, permitiendo que los combatientes lleguen directamente al lugar donde se inicia el incendio.
Para implementar este sistema será necesario formar tanto a los brigadistas como a los pilotos. Rodríguez explicó que se trata de una estrategia que ya utilizan fuerzas como el Ejército y la Fuerza Aérea, pero que todavía requiere capacitación específica dentro del sistema de combate de incendios de los parques nacionales.
El objetivo es llegar preparados al verano
Con agosto ya en marcha, desde el Parque Nacional Los Alerces consideran que todavía existe tiempo para avanzar con la capacitación y conformación de estas cuadrillas especializadas.
La meta es que durante la próxima temporada pueda estar operativo un sistema de ataque inicial más rápido, especialmente pensado para aquellos incendios que se producen en sectores donde el acceso terrestre demora demasiado.
Así, la planificación para el verano combina dos grandes desafíos: garantizar una oferta turística regularizada y fortalecer la capacidad de respuesta ante incendios, con la experiencia de la última temporada como uno de los principales puntos de referencia.
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