La difusión del caso en redes permitió incorporar nuevos testimonios en una causa por violencia de género

La jueza Fernanda Revori admitió dos nuevas declaraciones testimoniales en la causa que investiga a un hombre por lesiones leves agravadas por el vínculo, en un contexto de violencia de género, y crueldad animal. Los relatos de dos exparejas del imputado describirían conductas similares vinculadas con agresiones a animales domésticos durante la ruptura de relaciones.

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La investigación por violencia de género y crueldad animal que se tramita en Esquel incorporará dos nuevas declaraciones testimoniales al futuro juicio oral y público. La decisión fue adoptada por la jueza Fernanda Revori, tras un pedido de la fiscal María Bottini y la procuradora de fiscalía Cecilia Bagnato.

Según informó el Ministerio Público Fiscal, los testimonios surgieron después de que la Fiscalía difundiera los avances de la causa en sus redes sociales institucionales. A partir de esa publicación, una mujer residente en Ushuaia se contactó espontáneamente para relatar hechos de violencia que, según manifestó, había sufrido durante una relación anterior con el imputado.

Durante las entrevistas preliminares, la mujer describió agresiones contra su mascota al finalizar el vínculo y aportó el contacto de otra expareja del hombre. Esta segunda mujer relató una dinámica similar, con agresiones hacia sus animales domésticos en el contexto de una separación y la expulsión de la vivienda.

La Fiscalía planteó un posible patrón de conducta

Ante la aparición de estos relatos, la Fiscalía solicitó que ambas declaraciones sean incorporadas como prueba para el debate oral. El planteo sostiene que los testimonios podrían aportar elementos para analizar una conducta recurrente: la utilización de agresiones contra animales de compañía como mecanismo de intimidación y sometimiento hacia sus parejas.

La representación fiscal argumentó que el objetivo no es juzgar la personalidad del acusado, sino establecer la posible existencia de un modus operandi, a partir de conductas específicas que podrían resultar relevantes para comprender el contexto de los hechos investigados.

La defensa se opuso a la incorporación. Sostuvo que el pedido fue presentado fuera de la oportunidad procesal correspondiente, dado que ya se había dictado el auto de apertura a juicio. También cuestionó que dos episodios pudieran configurar un hábito y consideró que se trataba de prueba de carácter destinada a perjudicar la imagen del imputado, sobre hechos que no habían sido denunciados penalmente en su momento.

Qué resolvió la jueza

La magistrada hizo lugar al pedido de la Fiscalía y consideró que los testimonios constituyen prueba surgida con posterioridad a la audiencia preliminar, a partir de la difusión pública del caso.

Entre los fundamentos, valoró el principio de amplitud probatoria en causas de violencia de género y entendió que las declaraciones guardan una relación indirecta con el hecho investigado y sus circunstancias contextuales. También señaló que la prueba será evaluada por un tribunal profesional, conforme a las reglas de la sana crítica racional.

Para garantizar el derecho de defensa, Revori otorgó un plazo de 10 días hábiles para que la defensa examine el material aportado por la Fiscalía, entreviste a las testigos y, si lo considera necesario, ofrezca hasta dos testigos de refutación.

La causa llegará a juicio por violencia de género y crueldad animal

El expediente investiga hechos ocurridos en enero de 2026 en una vivienda que compartían el imputado y su pareja. De acuerdo con la acusación fiscal, el hombre habría utilizado la violencia contra una perra de la familia, llamada Puchi, para intimidar a la mujer y a sus tres hijos menores de edad.

La Fiscalía sostiene que el episodio incluyó la muerte violenta del animal y amenazas dirigidas a la víctima. Al día siguiente, según la acusación, el hombre también habría agredido físicamente a su pareja, provocándole lesiones que fueron constatadas médicamente.

En la audiencia preliminar realizada en septiembre, la jueza admitió la mayor parte de la prueba ofrecida y dispuso que la causa avanzara hacia el juicio oral y público. También resolvió el sobreseimiento del imputado respecto de otro hecho vinculado con la delgadez de una perra galga, al considerar que no se habían obtenido elementos suficientes para atribuirle la autoría.

La incorporación de las dos nuevas testigos amplía ahora el material que podrá ser considerado durante el debate. Las declaraciones deberán ser examinadas en el juicio, en el marco de la acusación y con las garantías procesales correspondientes.

Fuente: Ministerio Público Fiscal de Chubut.

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