“Fue una estafa a productores y trabajadores”: el duro diagnóstico del sindicato de la carne

Tomás Ríos, referente del Sindicato de la Carne, brindó un crudo testimonio sobre la situación del frigorífico Dicasur. Deudas millonarias, causas judiciales, sueldos impagos y maniobras irregulares marcaron el camino hacia un escenario que hoy deja a casi medio centenar de trabajadores sin certezas.

Comparti la nota

Una crisis que se gestó en silencio

Según relató Tomás Ríos, la situación del frigorífico comenzó a mostrar señales alarmantes cuando la empresa dejó de ingresar hacienda para la faena, a pesar de que venía operando con normalidad. En poco tiempo, salió a la luz una deuda millonaria con productores de la región, entre ellos un productor de Cholila y los hermanos Massini, hechos que derivaron en conflictos judiciales de público conocimiento.

“El problema central fue la estafa a los productores, y cuando no le pagás a quien te provee la materia prima, el frigorífico se vuelve inviable”, afirmó Ríos.

Aportes impagos y cheques sin fondo

Desde el sindicato señalaron que la empresa también acumulaba años de deuda en aportes previsionales. Incluso, tras un acuerdo con la Federación Gremial de la Carne para regularizar la situación, el propietario envió tres cheques sin fondo, lo que encendió todas las alarmas.

Ríos aseguró que los trabajadores estaban al tanto de estas irregularidades y que, pese a ello, sostuvieron la actividad con la esperanza de una recuperación que nunca llegó.

Reuniones, promesas y un inversor que no fue

Durante agosto y septiembre se realizaron reuniones en la Secretaría de Trabajo, donde el dueño del frigorífico prometió la llegada de un socio inversor. A pedido de los propios trabajadores, el sindicato optó por una postura prudente para no “espantar” esa posibilidad.

Sin embargo, Ríos fue contundente: el supuesto inversor resultó ser “un vende humo”, sin capacidad económica real, que incluso intentó ofrecerle dinero en negro. “Se equivocó conmigo”, remarcó.

Violencia, presiones y maniobras laborales

La situación se agravó cuando ese mismo empresario agredió físicamente a un trabajador y ejerció presiones dentro del frigorífico. Según el dirigente gremial, el objetivo era despedir al personal y recontratarlo sin antigüedad, una maniobra que hubiera significado un fuerte perjuicio para los empleados.

“El plan era empezar de cero, borrando derechos”, sostuvo.

Cinco meses sin cobrar y sin despidos formales

Actualmente, los trabajadores acumulan cinco meses de salarios impagos. Algunos recibieron telegramas de despido, pero sin indemnización ni respaldo legal, ya que no fueron firmados por el apoderado correspondiente. Otros siguieron asistiendo al lugar de trabajo hasta hace pocos días, sin respuestas ni notificaciones formales.

La mayoría de los reclamos ya están en manos de abogados particulares o del sindicato, mientras la empresa permanece ausente.

Un futuro casi sellado

Ríos consideró que solo un inversor serio, transparente y ajeno al actual propietario podría revertir la situación. Sin embargo, admitió que hoy el cierre del frigorífico es casi un hecho, producto de una estafa que dejó sin sustento tanto a productores como a trabajadores.

“Perdemos el frigorífico no por los trabajadores ni por el gremio, sino por la irresponsabilidad del dueño”, concluyó.

#CrisisLaboral #FrigoríficoDicasur #TrabajadoresDeLaCarne

Deja un comentario