Durante su exposición legislativa, Evans recordó que la planta de tratamiento de residuos surgió a partir de un financiamiento nacional y provincial destinado a erradicar basurales a cielo abierto, mediante un acuerdo firmado entre los entonces intendentes de Esquel y Trevelin.
El edil sostuvo que ese convenio establecía una gestión intermunicipal, mancomunada e integral, con el objetivo de promover el desarrollo regional sustentable y la protección ambiental compartida.
Críticas al conflicto actual
El concejal remarcó que el acuerdo original contemplaba mecanismos de consulta y negociación ante eventuales diferencias entre municipios, y lamentó que la situación actual haya escalado hasta la instancia judicial.
“La relación debía ser de socios estratégicos”, expresó, al cuestionar que una de las partes imponga condiciones de manera unilateral sobre el uso de la planta.
También manifestó preocupación por las versiones contradictorias respecto al financiamiento del módulo 2, luego de que inicialmente se señalara una inversión municipal y posteriormente se anunciara un aporte provincial millonario.
Defensa de Trevelin
Evans aseguró que como concejal defenderá los intereses de los vecinos y contribuyentes de Trevelin, y se preguntó en qué momento la localidad pasó a ser considerada “cliente” dentro del esquema de funcionamiento del GIRSU.
Además, planteó la necesidad de clarificar responsabilidades administrativas y económicas vinculadas al sistema regional de residuos.
Pedido de mediación y llamado a evitar enfrentamientos
En el tramo final de su mensaje, el edil instó a las partes a retomar el diálogo y solicitó que el Gobierno de Chubut actúe como mediador para alcanzar una salida definitiva.
También advirtió que el peor escenario sería que el conflicto institucional termine generando divisiones sociales entre vecinos de Esquel y Trevelin.
“No puede transformarse en una pelea entre comunidades por falta de diálogo político”, resumió.
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