El diputado nacional José Glinski, en una entrevista con Dante Lobos en Otra vuelta de tuerca, se refirió al pedido formal de los gobernadores patagónicos para que el Congreso trate de manera urgente la Emergencia Ígnea, en un contexto de incendios forestales que afectan gravemente a Chubut y a toda la cordillera patagónica.
Glinski recordó que el proyecto fue presentado el 9 de enero, cuando ya se registraban focos activos en Chubut, Río Negro, Neuquén y Santa Cruz, y subrayó que la iniciativa contempla una respuesta integral.
“Presentamos una emergencia muy amplia, que incluye ayuda para provincias, municipios y familias, emergencia hídrica, herramientas financieras para la reconstrucción y un bono extra para brigadistas y bomberos”, explicó.

Qué implica declarar la Emergencia Ígnea
Consultado sobre los efectos prácticos de la medida, el diputado fue claro: “Una emergencia elimina procesos burocráticos. Le da facultades al Estado para comprar insumos, transferir fondos o contratar servicios sin quedar atrapado en los tiempos de la administración pública”.
En ese sentido, remarcó que el fuego “no pide permiso” y avanza sin respetar límites provinciales, por lo que se requieren herramientas excepcionales para situaciones excepcionales, como la contratación de medios aéreos o la importación urgente de insumos.
Glinski aclaró además que la emergencia no elimina los controles: “Las compras directas después son auditadas. Si se paga diez veces más algo, eso termina en una investigación. Lo que se acorta es el tiempo, no la transparencia”.
Críticas al Gobierno nacional y a las prioridades legislativas
El legislador cuestionó que la emergencia no haya sido incorporada aún al temario de sesiones extraordinarias: “No puede ser que se discutan temas secundarios y no urgentes, y que la Emergencia Ígnea no esté presente cuando la Patagonia se está incendiando”.
En ese marco, consideró que el pedido de los gobernadores le da ahora más fuerza política al reclamo que su bloque viene sosteniendo desde principios de enero.
Prevención, manejo del combustible y brigadas comunitarias
Más allá de la emergencia inmediata, Glinski adelantó que trabajan en nuevos proyectos de ley orientados a la prevención: “El problema no es tanto cómo se inicia el fuego, sino el combustible. Hay una invasión de pinos, falta de manejo forestal y una sequía extrema que agrava todo”.
También destacó la necesidad de fortalecer a las brigadas comunitarias y a los pobladores rurales: “Muchas veces las casas se salvan porque la gente sabe cómo limpiar su terreno, quitar árboles peligrosos y usar herramientas básicas. Eso salva vidas y viviendas”.
En esa línea, marcó diferencias con el enfoque punitivo: “No creemos que aumentar penas prevenga incendios. Hay que invertir en prevención y en darle herramientas a la gente”.
El costo fiscal y el impacto económico en Chubut
Ante el argumento del costo fiscal, Glinski fue contundente: “Todo tiene costo fiscal, pero cada día de incendio sale mucho más caro que un año de prevención”.
Detalló que solo los medios aéreos pueden costar entre 180 y 200 mil dólares diarios, sin contar daños ambientales, infraestructura destruida ni el impacto sobre el turismo en la cordillera, que ya se siente en ciudades como Esquel.
“No hay turistas, no hay facturación y eso también afecta las arcas municipales y provinciales”, señaló.

Pedido transversal y sin especulación política
Finalmente, Glinski sostuvo que no hay intención de capitalizar políticamente el reclamo:“Si hay que votar nuestro proyecto, uno conjunto o uno nuevo, no importa. Lo importante es que salga la emergencia”.
Y concluyó: “Hoy no es un reclamo de un espacio político, es un pueblo entero pidiendo auxilio”.
El pedido de Glinski se da luego del encuentro virtual encabezado por el gobernador Ignacio Torres, junto a mandatarios patagónicos e intendentes cordilleranos, quienes reclamaron al Congreso el tratamiento urgente de la Emergencia Ígnea, ante más de 220 mil hectáreas afectadas en la región.
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