Después de meses de trabajo y de una demora vinculada a la intervención del Superior Tribunal de Justicia, el GIRSU puso finalmente en funcionamiento el nuevo módulo de disposición final.
“El lunes comenzamos ya a operarlo”, confirmó Mariana López Rey durante una entrevista. La responsable del sistema explicó que fue necesario trasladar la maquinaria que estaba trabajando en el Módulo 1, realizar tareas de cobertura y continuar con trabajos complementarios para dejar completamente acondicionado el sector.
La puesta en marcha se produjo aproximadamente un mes después de la fecha inicialmente prevista, que era el 7 de septiembre.
López Rey explicó que, más allá de las definiciones judiciales pendientes, el sistema no podía detenerse porque los residuos continúan generándose todos los días y la planta debía garantizar la continuidad de la disposición final.

Una etapa inicial que exige controles especiales
La apertura del nuevo módulo implica también un cambio en la metodología de trabajo. Según explicó la gerenta, la etapa inicial requiere cuidados particulares porque la infraestructura todavía no cuenta con los metros de cobertura que tendrá a medida que avance la operación.
Por ese motivo, los residuos son descargados fuera de los vehículos y se realiza una preclasificación, especialmente en el caso de materiales voluminosos y elementos que podrían representar un riesgo para la estructura.
Uno de los principales objetivos es evitar que ingresen residuos metálicos u otros elementos que puedan dañar la membrana que protege el módulo.
En esta primera etapa, además, el acceso al sector está restringido al personal autorizado de la planta: dos maquinistas y el chofer encargado del camión de descarte.
Cada carga que llega al Módulo 2 es previamente pesada. El registro permite conocer la cantidad de residuos que se disponen diariamente y, a partir de esos datos, realizar proyecciones sobre la evolución y la vida útil de la infraestructura.
Qué residuos pueden ingresar y cuáles serán rechazados
Uno de los puntos centrales planteados por López Rey fue la necesidad de establecer con claridad qué residuos puede recibir el sistema GIRSU.
La gerenta explicó que la planta está destinada principalmente al tratamiento de residuos sólidos domiciliarios, y aclaró que no todos los residuos generados en las localidades deben ser trasladados al predio.
En este sentido, los residuos voluminosos, neumáticos y determinados residuos provenientes de talleres mecánicos no deben ingresar al GIRSU. También existen otros materiales que cuentan con tratamientos específicos y vías diferenciadas de recuperación o disposición.
Desde el GIRSU ya se notificó al Ejecutivo de Trevelin sobre el listado de residuos autorizados y el protocolo de ingreso.
En caso de detectar una carga que no cumpla con las condiciones establecidas, explicó López Rey, el material será devuelto al municipio de Trevelin, acompañado por la correspondiente notificación.
La separación en origen, un punto clave
La responsable del GIRSU volvió a poner el foco en la participación de los vecinos de Esquel y Trevelin.
López Rey remarcó que la separación en origen es fundamental para reducir la cantidad de residuos que finalmente llegan al módulo de disposición final, además de disminuir los riesgos durante la operación.
“Cada acción cuenta”, planteó la gerenta al referirse a una infraestructura que demandó años de trabajo y una importante inversión.
La reducción de los residuos no depende solamente de lo que ocurre dentro de la planta. También comienza en los hogares, desde qué se compra, cómo se compra, cuánto se utiliza y qué se separa para su recuperación.
Desde el GIRSU advierten que incluso decisiones cotidianas, como evitar envases innecesarios o reducir el uso de bolsas y materiales descartables, pueden contribuir a disminuir la cantidad de residuos generados.
Trevelin y el costo del uso del Módulo 2
Otro de los temas que continúa sin resolución definitiva es el costo que deberá afrontar Trevelin por el ingreso de sus residuos y por la utilización de la infraestructura.
López Rey explicó que el GIRSU notificó al Ejecutivo de Trevelin sobre el cálculo correspondiente, pero el municipio solicitó mayores precisiones y detalles sobre la metodología utilizada para determinar el monto.
Ante esta situación, el GIRSU prepara una nueva notificación con la información solicitada y elevará el cálculo al Superior Tribunal de Justicia, que deberá intervenir en la definición de fondo.
Mientras tanto, la decisión del sistema es continuar funcionando y facturar de acuerdo con lo establecido en el primer dictamen del Superior Tribunal, tanto por el ingreso de los residuos de Trevelin como por el uso de la infraestructura del Módulo 2.
Una deuda histórica que todavía espera definición
La situación actual se suma a otro conflicto que todavía permanece judicializado: la deuda histórica de Trevelin con Esquel, correspondiente a períodos anteriores y vinculada a la discusión sobre la condición de Trevelin dentro del sistema GIRSU.
Según explicó López Rey, esa deuda aún no tiene una definición judicial.
La gerenta señaló que ambas situaciones generan dificultades para garantizar el financiamiento necesario para mantener operativo un sistema que requiere tareas permanentes de clasificación, tratamiento, disposición, cobertura y mantenimiento.
“Todo este tipo de situación por tonelada que tiene que ser clasificada o que tiene que llegar a disposición final tiene un costo”, explicó.
La vida útil dependerá también de cuánto se genere
Respecto de la duración estimada del Módulo 2, López Rey aclaró que no existe un plazo inamovible, ya que intervienen diferentes variables.
La cantidad de residuos generados por Esquel y Trevelin, la recuperación de materiales, la compactación y la cantidad de suelo utilizada para las coberturas son algunos de los factores que determinarán cuánto tiempo podrá utilizarse la infraestructura.
Por eso, desde el GIRSU sostienen que reducir la generación de residuos es una de las principales herramientas para extender la vida útil del módulo.
La ecuación, explicó López Rey, comienza antes de que el residuo llegue al camión: generar menos, separar mejor y recuperar más.
Con el Módulo 2 ya operativo, el desafío pasa ahora por garantizar su correcto funcionamiento y, al mismo tiempo, avanzar en las definiciones pendientes con Trevelin para asegurar el financiamiento y la sostenibilidad de un sistema que debe mantenerse activo todos los días del año.
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