UNA TARDE CUALQUIERA QUE TERMINÓ EN TRAGEDIA
El domingo parecía transcurrir con normalidad. Abel y Magdalena habían recibido la visita de algunos nietos y, más tarde, salieron como de costumbre a dar una vuelta y hacer unas compras.
Cuando regresaron, se encontraron con una escena devastadora: su casa estaba envuelta en llamas.
“Cuando llegaron ya estaba todo prendido fuego. Todavía no habían llegado los bomberos”, relató Macarena Álvarez.
Según las primeras conclusiones, el incendio se habría originado por un calefactor, y al tratarse de una cabaña de madera, el fuego se propagó con rapidez.
PÉRDIDA TOTAL: “QUEDARON CON LO PUESTO”
La vivienda era propiedad de los abuelos y fue completamente destruida.
No quedó nada en pie: ni muebles, ni recuerdos, ni estructura. “Lo perdieron absolutamente todo. Quedaron con lo puesto”, explicó su nieta.
La buena noticia dentro del desastre fue que no se encontraban dentro de la casa al momento del incendio. Además, los bomberos lograron rescatar a sus mascotas, y las gallinas que tenían en el fondo del terreno no fueron alcanzadas por el fuego.
CONTENCIÓN FAMILIAR Y UNA SOLIDARIDAD INMEDIATA
Tras el incendio, Abel y Magdalena quedaron acompañados por su familia y por vecinos que actuaron desde el primer momento.
Macarena destacó especialmente el gesto de una familia del barrio que les brindó un departamento para alojarse y colaboró activamente para amoblarlo en un solo día. “Nos ayudaron con muebles, cosas de cocina, absolutamente todo”, contó. Ese acompañamiento fue clave para atravesar los primeros días, mientras se organizaban los pasos a seguir.
RECONSTRUIR DESDE CERO: EL GRAN DESAFÍO
Las pericias determinaron que no se puede reutilizar nada de la estructura original.
Incluso la platea quedó dañada y deberá hacerse nuevamente.
De forma solidaria, maquinarias y camiones fueron puestos a disposición para demoler lo que quedó de la vivienda y despejar el terreno, un paso necesario para que los abuelos no sigan viendo los restos de su casa.
Actualmente, ya hay: Un arquitecto trabajando en los planos, Ayuda comprometida para una nueva platea, Vecinos y familiares dispuestos a colaborar en la construcción “La idea es que puedan volver a tener una casita en su terreno”, explicó Macarena.
CÓMO AYUDAR: CADA APORTE CUENTA
Para canalizar la ayuda, la familia lanzó una colecta solidaria. Quienes puedan colaborar económicamente pueden hacerlo a través del alias: ayuda.abuelos.treve
También se reciben materiales de construcción y cualquier tipo de aporte que ayude a avanzar con la obra.
“Toda ayuda es bienvenida. Sabemos que lo vamos a lograr porque hay mucha predisposición de todos”, afirmó.
UNA VIDA SENCILLA, UN HOGAR PARA RECUPERAR
Abel y Magdalena llevaban más de 15 años viviendo en Trevelin.
Disfrutaban de su terreno, el jardín, los árboles frutales, las gallinas y las tardes en la galería de su casa, compartiendo con la familia. Hoy, ese espacio debe volver a levantarse.
El incendio arrasó con su hogar, pero también dejó al descubierto la fuerza de una comunidad unida.
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