Una sesión marcada por el conflicto
El tratamiento de la Ordenanza Tarifaria 2026 en el Concejo Deliberante de Esquel dejó expuestas dos miradas completamente opuestas sobre la política fiscal del municipio. Mientras el oficialismo defendió la actualización de impuestos como una medida necesaria para garantizar servicios y sostener el equilibrio fiscal, la oposición denunció aumentos desmedidos, regresivos y funcionales a los grandes capitales, en detrimento de los vecinos.
La sesión culminó con la aprobación por mayoría oficialista, en medio de fuertes críticas por la forma y el fondo del tratamiento legislativo.
La oposición: “No hay superávit cuando hay deuda con la gente”
Desde el inicio del debate, la concejal Silvana Sánchez Albornoz cuestionó duramente el relato del Ejecutivo municipal sobre la existencia de superávit. Señaló que, aunque los ingresos aumentan año tras año, la ciudad mantiene una deuda estructural con los barrios, los servicios públicos, las escuelas y los trabajadores municipales.
La edil apuntó además contra las exenciones impositivas otorgadas a grandes inversiones turísticas, denunciando que empresas beneficiadas no generan trabajo registrado ni compran insumos en la ciudad, mientras los vecinos enfrentan aumentos constantes en impuestos, multas e intereses.
Críticas al “tarifazo” y a la forma del tratamiento
La concejal Evangelina Chamorro, del Frente Vecinal Esquel, calificó la tarifaria como la ordenanza que más impacta en el bolsillo de la ciudadanía y sostuvo que los aumentos propuestos superan la inflación proyectada. Remarcó incrementos significativos en tributos como el inmobiliario, el SEM, la tasa medioambiental y la recolección de residuos.
Chamorro cuestionó además el breve y atípico tratamiento en comisión, asegurando que la oposición no fue debidamente escuchada y que las modificaciones introducidas por el oficialismo solo atenuaron parcialmente los montos, sin corregir la desigualdad del esquema tributario.
Escalona: “Se financia una fiesta inmobiliaria con el bolsillo del vecino”
El concejal Escalona centró su intervención en la evolución del valor del módulo municipal, afirmando que desde el inicio de la gestión Taccetta pasó de 340 pesos a más de 2.500 pesos, muy por encima de la inflación acumulada. Denunció que, además del aumento del valor, se incrementó la cantidad de módulos mínimos, provocando subas reales muy superiores a los índices oficiales.
También advirtió que el esquema impositivo termina funcionando como una transferencia de recursos desde los sectores populares hacia grandes inversiones inmobiliarias, en un contexto nacional de fuerte ajuste tarifario y suba de servicios esenciales.
El oficialismo: “Responsabilidad fiscal y servicios garantizados”
Desde el bloque oficialista, el concejal Crea del Blanco defendió la tarifaria como una actualización responsable, vinculada a índices objetivos como la inflación y los salarios municipales. Sostuvo que el mecanismo de ajuste del módulo evita aumentos discrecionales y permite aplicar subas graduales durante el año.
Remarcó que la ordenanza busca garantizar el funcionamiento del Estado municipal, el pago de sueldos, la prestación de servicios y la posibilidad de generar superávit, entendido como una herramienta para reinvertir en obras y equipamiento.
En la misma línea, la concejal Liza Arrua respaldó el proyecto destacando el fuerte incremento de los salarios municipales en los últimos años y la necesidad de contar con recursos suficientes para sostener la estructura del municipio.
Aprobación sin consensos
Finalmente, la Ordenanza Tarifaria 2026 fue aprobada solo con los votos del oficialismo, dejando un escenario de fuerte polarización política y con múltiples cuestionamientos abiertos sobre el impacto real que tendrá en la economía de los vecinos de Esquel.
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