La comunidad científica argentina volvió a movilizarse este miércoles en distintos puntos del país para reclamar por la falta de financiamiento y el deterioro de las condiciones laborales en el sistema de ciencia, tecnología y educación.
En ese contexto, Dante Lobos, conductor del programa Otra vuelta de tuerca (por Canal 4 y FM Sol 97.4, de lunes a viernes de 9 a 11), dialogó con Francisca Aparicio, licenciada y doctora en Química, investigadora del CONICET y trabajadora del CIEFAP, quien describió desde Esquel la situación que atraviesan investigadores y becarios.
Uno de los principales reclamos está vinculado con la situación de casi 400 becarios posdoctorales cuyos contratos finalizaron el 31 de julio y no tuvieron continuidad. Según explicó Aparicio, se trata de investigadores en formación que desarrollan tareas de investigación y reciben un estipendio mensual, pero no cuentan con las condiciones laborales de un trabajador de planta.
Aparicio explicó que las becas constituyen una de las principales puertas de entrada a la carrera científica. Sin embargo, quienes permanecen durante años bajo este régimen no realizan aportes jubilatorios ni acumulan antigüedad laboral.
La investigadora contó que lleva más de diez años como becaria, primero doctoral y luego posdoctoral. A pesar de ese tiempo de trabajo, cuando eventualmente se concrete su ingreso a planta permanente, deberá comenzar desde cero en términos de antigüedad y aportes.
A esto se suma, según relató, la falta de cobertura de obra social. En el caso de los becarios de la zona, señaló que la cobertura lleva más de un año interrumpida.

El pase a planta que no se concreta
Aparicio también explicó que en agosto de 2025 se conocieron los resultados del concurso de ingreso a la carrera de investigador del CONICET, instancia en la que fue seleccionada. Sin embargo, quienes resultaron seleccionados todavía esperan que se efectivice el pase a planta permanente.
La demora genera una situación de incertidumbre porque, entre la presentación al concurso y la publicación de los resultados, puede transcurrir aproximadamente un año. Hasta ahora, explicó Aparicio, existían mecanismos para extender las becas durante ese período de espera, pero esa continuidad no se concretó este año.
En Esquel, además, hay investigadores que atraviesan actualmente esa situación y esperan la resolución de sus concursos.
“Se están perdiendo alrededor de ocho puestos de trabajo por día”
Durante la entrevista, Aparicio señaló que el deterioro del sistema científico no comenzó recientemente y sostuvo que desde 2023 se pierden alrededor de ocho puestos de trabajo por día en el sistema de ciencia y técnica.
Para la investigadora, el problema no se limita a la pérdida de ingresos. También implica una desvalorización del trabajo científico y una pérdida de recursos humanos formados durante años.
Muchos investigadores, especialmente quienes están terminando sus doctorados, comienzan a buscar alternativas en el sector privado, la docencia o incluso en otros países. “Seguir dentro de la carrera académica hoy no es rentable y es prácticamente imposible”, planteó Aparicio, al describir las dificultades que enfrenta una nueva generación de científicos para continuar desarrollando su carrera en Argentina.

¿Qué pierde Argentina cuando se desfinancia la ciencia?
Uno de los ejes centrales de la entrevista fue el impacto que este proceso puede tener más allá del ámbito laboral. Para Aparicio, el debilitamiento del sistema científico representa una pérdida de soberanía, porque reduce la capacidad del país para investigar sus propios problemas, generar conocimiento y desarrollar tecnología de acuerdo con sus necesidades.
La investigadora puso como ejemplo la respuesta argentina durante la pandemia de COVID-19 y destacó la capacidad del sistema científico para adaptarse rápidamente y generar respuestas ante situaciones críticas. También advirtió que el desfinanciamiento implica desaprovechar inversiones realizadas durante años en formación, infraestructura y equipamiento.
A esto agregó la situación de fondos destinados específicamente a ciencia y tecnología provenientes de acuerdos con organismos internacionales. Según explicó, existen recursos que dejaron de ejecutarse y cuya trazabilidad, en algunos casos, se habría perdido, lo que podría generar consecuencias económicas para el país.
“No se sostiene sin violencia”
Hacia el final de la entrevista, Aparicio cuestionó también la respuesta frente a las protestas del sector científico y sostuvo que el nivel de ajuste no puede sostenerse sin conflicto.
Mencionó episodios de represión durante manifestaciones y cuestionó la presencia de fuerzas de seguridad en organismos vinculados a la ciencia, la tecnología y la producción.
La investigadora calificó el proceso como un “cientificidio” y responsabilizó políticamente al presidente Javier Milei, a los integrantes del Gabinete nacional y a las autoridades del CONICET por el deterioro que, según su mirada, atraviesa actualmente el sistema.
La entrevista completa con Francisca Aparicio, con todos los detalles sobre la situación de los becarios, el ingreso a carrera de investigador, la precarización laboral y las consecuencias del desfinanciamiento científico, puede verse aquí:
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