En plena temporada alta de incendios forestales, brigadistas del Servicio Provincial de Manejo del Fuego de Chubut volvieron a visibilizar un reclamo que arrastran desde el año pasado: la convocatoria a paritarias, que debía realizarse en septiembre de 2025 y que, tras varias postergaciones, nunca se concretó.
El planteo fue expresado por Héctor “Pato” Guerrero y Jesús Riquelme, delegados de ATE en la Base de Brigadistas de Las Golondrinas, quienes remarcaron que la falta de respuestas del Gobierno provincial se da en un contexto de sobrecarga laboral, jornadas extenuantes y salarios que quedaron muy por debajo de la canasta básica.
Desde la base de Las Golondrinas, minutos antes de salir nuevamente al combate del fuego, Héctor Guerrero explicó que el reclamo no es nuevo y que existe un acta paritaria previa que fijaba la fecha de la reunión.
“Nosotros teníamos una mesa paritaria en septiembre del año pasado, la pasaron a octubre, después la volvieron a correr y al final nunca se concretó. Era una mesa pautada, acordada, y directamente nos patearon para adelante… y ese adelante nunca llegó”, señaló.
Guerrero advirtió que la falta de diálogo salarial coincide con una temporada inédita por su extensión e intensidad, marcada por sequía prolongada y altas temperaturas.
“Terminamos entrando a una temporada complicada, con mucha sequía, con altas temperaturas. El año pasado tuvimos incendios incluso en invierno, algo histórico. Y el gobierno como que se hace el distraído”, afirmó.

Salarios por debajo de la canasta básica
Consultado sobre los ingresos actuales, el delegado precisó que un combatiente de línea percibe entre 1,4 y 1,5 millones de pesos, aun cuando durante la temporada de incendios se trabajan jornadas de hasta 20 horas diarias.
“Necesitamos sentarnos a hablar de un aumento serio, porque los sueldos están muy por debajo de la canasta básica”, remarcó.
Según Guerrero, un aumento digno debería garantizar al menos 500 mil pesos más de bolsillo, pero advirtió que el esquema salarial actual -basado en módulos- genera fuertes desigualdades internas.
“Si nos dan ese aumento a nosotros, los coordinadores se van a sueldos altísimos. Hay una brecha muy grande. Por eso necesitamos discutir el salario al básico, no parches ni adicionales”, sostuvo.
Otro punto de conflicto es la liquidación de adicionales mal calculados, que, según los brigadistas, nunca se corrigieron. “Hubo un adicional que lo liquidaron mal, dijeron que lo iban a arreglar por planilla complementaria y al final no se arregló. Nosotros necesitamos salario al básico, porque cuando nos jubilemos los parches no cuentan”, advirtió Guerrero.
Además del salario, los delegados alertaron sobre falencias estructurales en el servicio. Si bien recientemente se entregó indumentaria, denunciaron la falta de equipamiento clave para el trabajo en incendios forestales.
“La subcentral de Las Golondrinas es un edificio hermoso, pero es un cascarón. Falta equiparlo. Yo trabajo en área técnica y no tengo un anemómetro para medir viento, temperatura y humedad”, explicó Guerrero.

También señaló que entre el 80 y el 90% de los cascos están vencidos, que no hay motobombas ni mangueras nuevas, y que gran parte del material se mantiene a fuerza de reparaciones. “Necesitamos equipamiento para estos tiempos de calentamiento global, de mayor sequía. No es solo salario: se está dejando caer al servicio”, alertó.
Por su parte, Jesús Riquelme describió la exigencia física que implica una jornada típica de trabajo en incendio. “Se arranca muy temprano, a las 6 de la mañana, y se vuelve a última hora. Si hay casas comprometidas, se trabaja hasta la madrugada”, explicó.
En la práctica, las jornadas superan largamente lo estipulado por ley. “Cuando arrancó esto estuve 10 días sin franco, con promedios de 18 o 19 horas diarias. En dos de esos días trabajé 24 horas seguidas porque había casas en riesgo y no había personal”, relató.
Si bien esas horas se compensan en invierno, los brigadistas coinciden en que el reconocimiento es insuficiente frente al desgaste físico y mental que implica el trabajo continuo en incendios forestales de gran magnitud.
Mientras los brigadistas del Servicio Provincial de Manejo del Fuego continúan combatiendo incendios activos en Cholila y el Parque Nacional Los Alerces, el reclamo salarial sigue sin respuesta. “Es una lástima tener que estar preocupados por el salario en una época en la que tendríamos que estar todos abocados al incendio”, resumió Riquelme.
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