Bicharracosaurus, el dinosaurio chubutense que lleva el nombre de un puestero de la Meseta

El Museo Egidio Feruglio presentó al Bicharracosaurus dionidei, una nueva especie descubierta en la meseta chubutense y bautizada en honor a Dionide Mesa. En diálogo con Dante Lobos en el programa “Otra vuelta de tuerca”, el área de prensa del museo destacó el rol clave de los pobladores rurales en los hallazgos paleontológicos.

Comparti la nota

Hay historias científicas que comienzan en laboratorios y otras que nacen en el silencio del campo. Esta pertenece a las segundas. Porque antes de ser un nombre en latín, antes de ocupar páginas en revistas científicas y vitrinas de museo, fue simplemente eso: un “bicharraco”.

Así lo llamaba Dionide Mesa, un puestero de la zona de Gorro Frigio, en plena meseta chubutense. Cada vez que encontraba restos fósiles, avisaba. Sin tecnicismos, sin pretensiones, pero con una intuición que terminaría siendo clave.

Hoy, ese término cotidiano se transformó en identidad científica: Bicharracosaurus dionidei, un dinosaurio herbívoro de cuello largo que vivió hace unos 160 millones de años.

Dionide Mesa, puestero de Gorro Frigio (Foto MEF).

Un gigante del Jurásico patagónico

Los restos hallados corresponden a un saurópodo de gran tamaño: unos 15 metros de largo y cerca de 20 toneladas de peso. Se trata de un ejemplar adulto del que se preservaron partes de la columna vertebral, costillas y fragmentos de la cadera.

Uno de sus rasgos más distintivos está en sus espinas neurales, estructuras óseas sobre las vértebras que, a diferencia de otros dinosaurios similares, son más alargadas que anchas.

Desde el punto de vista evolutivo, este dinosaurio pertenece al grupo de los Macronaria, linaje que luego daría origen a gigantes como el Patagotitan. Su importancia radica en que los registros jurásicos de este grupo en el hemisferio sur son escasos, lo que convierte al hallazgo en una pieza clave para reconstruir la historia de la vida en Gondwana.

Fotos MEF.

El rol silencioso de los pobladores rurales

En diálogo con Dante Lobos en el programa “Otra vuelta de tuerca” (Canal 4 y FM Sol 94.7), Matías Cutro, encargado de Prensa del Museo Egidio Feruglio, explicó que este tipo de descubrimientos no son excepcionales en su origen: “La inmensa mayoría de las veces, los primeros avisos de campo de la presencia de algo extraño vienen de pobladores rurales. Es más común de lo que pareciera”, señaló.

Y agregó un dato que ayuda a dimensionar ese aporte: “Los más grandes hallazgos, como el Patagotitan, también fueron realizados por pobladores rurales”.

En el caso de Dionide Mesa, el vínculo con los científicos se remonta a décadas. Sus avisos reiterados permitieron iniciar campañas, excavaciones y, finalmente, identificar una nueva especie.

Una historia que también es familia

El hallazgo tiene además un detalle singular: no es el único dinosaurio vinculado a la familia Mesa.

Su hermano, Daniel Mesa, también fue protagonista de otro descubrimiento: el Brachytrachelopan mesai, otro saurópodo con características únicas.

Dos hermanos, dos dinosaurios. Una coincidencia que parece escrita más por la literatura que por la ciencia.

Foto MEF.

Del campo al museo

Actualmente, parte de los restos originales del Bicharracosaurus ya se encuentran en exhibición en el Museo Egidio Feruglio de Trelew, uno de los principales centros paleontológicos del país.

Cutro explicó que el museo está abierto todos los días y que los visitantes pueden recorrer una colección que incluye más de 30 especies entre dinosaurios y otros animales prehistóricos, en una experiencia que puede extenderse entre tres y cuatro horas.

Además, adelantó actividades especiales, como jornadas con entradas promocionales y eventos en el marco del Día Internacional de los Museos.

Reconstrucción del Bicharracosaurus dionidei (Imagen MEF).

Ciencia, territorio y memoria

El Bicharracosaurus no es solo un nuevo nombre en la paleontología. Es también una historia que conecta ciencia y territorio, conocimiento académico y saber popular.

Un recordatorio de que, en la Patagonia, los grandes descubrimientos no siempre comienzan con una hipótesis, sino con alguien que, recorriendo el campo a caballo, decide avisar que encontró “algo raro”.

Y que, a veces, ese “algo” termina cambiando la historia.

Mirá la entrevista completa con Matías Cutro en OVDT (por Canal 4 Esquel y FM Sol 94.7, de lunes a viernes de 9 a 11 h):

#Chubut #Dinosaurios #Patagonia

Deja un comentario