Hoy, como cada 4 de mes desde hace 23 años, la comunidad de Esquel volverá a ocupar las calles para recordar que este territorio tiene voz, memoria y una comunidad que no se rinde.
La concentración será a las 18 horas en la Plaza San Martín, desde donde partirá una nueva marcha del No a la Mina, espacio que marcó un antes y un después en la historia socioambiental de la ciudad y de la región.
“Somos miles, somos generaciones enteras que crecieron entendiendo que el agua vale más que el oro y que la vida se defiende todos los días”, expresan desde la asamblea.
Este nuevo aniversario encuentra al movimiento de pie, sosteniendo la misma convicción que en 2003, cuando comenzó una historia colectiva que todavía late en cada cartel, cada ronda y cada paso.
La lucha del Movimiento No a la Mina no se limita a rechazar un proyecto extractivo puntual: es una disputa por el derecho a decidir, por la salud de los ecosistemas, por la dignidad de quienes habitan el valle y por el futuro común.
Acción plurinacional por la Ley de Glaciares
Este 4 de diciembre la marcha en Esquel se suma a una acción plurinacional en defensa de la Ley de Glaciares, que se replica en más de 30 localidades de Argentina. En cada territorio, asambleas y organizaciones se manifiestan contra la intención declarada del Gobierno nacional de modificar la Ley 26.639, conocida como Ley de Glaciares, para permitir el avance de la megaminería sobre áreas protegidas y zonas estratégicas de agua.
La norma, aprobada en 2010, fue el resultado de la lucha de más de 300 organizaciones socioambientales y contó con el asesoramiento técnico del IANIGLA (CONICET). Su objetivo central es proteger los glaciares y el ambiente periglaciar, resguardando así el agua de los territorios y, en consecuencia, la vida de las comunidades.
Las asambleas advierten que el proyecto de modificación implica una iniciativa inconstitucional, al violar el principio de no regresividad en materia ambiental y los preceptos del Acuerdo de Escazú, tratado que Argentina suscribió para garantizar transparencia, participación ciudadana y justicia ambiental.
¿Por qué es importante la protección de los glaciares?
- Los glaciares contienen casi tanta agua dulce como todos los lagos del planeta.
- Reflejan la luz del sol, contribuyendo a disminuir el calentamiento global.
- Su derretimiento parcial en verano alimenta ríos indispensables para la agricultura, mallines, bosques, flora y fauna aguas abajo.
- Son reservas estratégicas de agua dulce: parte del agua de los glaciares andinos llega a ríos como el Paraná, Paraguay y Pilcomayo.
Además, recuerdan que el ambiente periglaciar (la zona cercana al glaciar, muchas veces sin nieve permanente), también contiene agua y suelos congelados (permafrost) que aseguran la conservación de estos cuerpos de hielo.
Las actividades extractivas generan polvo que se deposita sobre los glaciares, disminuye su capacidad de reflejar el sol y acelera su derretimiento. A esto se suma la liberación de metano y carbono atrapados en el permafrost, lo que aumenta el efecto invernadero y agrava la crisis climática.
“La Ley de Glaciares no se toca”
Por todo lo expuesto, desde las asambleas socioambientales sostienen con claridad: “¡La Ley de Glaciares no se toca!”
Y convocan a marchar:
- Para celebrar 23 años de resistencia.
- Para honrar a quienes estuvieron desde el primer día y a quienes se sumaron a lo largo de estos años.
- Para recordar que el agua no se vende, se defiende.
- Para tejer futuro con cada paso, desde Esquel hacia todos los territorios en lucha.
La cita es hoy, a las 18 horas en la Plaza San Martín, “como siempre”, porque:
No olvidamos.
No aflojamos.
Y volvemos a decir: #NoALaMina.
#Esquel #NoALaMina #LaLeyDeGlaciaresNoSeToca #DefensaDelAgua