Sombrero atado al cuello para protegerse del sol, buzo gris de manga larga, pantalón de trabajo, botines gastados cubiertos de tierra y el rostro y las manos curtidas por la vida de campo. Así aparece Hugo Huentelaf en el video publicado por la plataforma digital de periodismo narrativo En Estos Días (EED), que realizó una cobertura desde Cholila sobre las consecuencias de los incendios forestales en la cordillera de Chubut.
A su lado, su caballo y un perro que jadea sin descanso, en una jornada de intenso calor. El escenario es desolador: bosques arrasados, palos ennegrecidos aún en pie, caminos polvorientos y un silencio quebrado apenas por el andar lento de los animales.
La entrevista fue registrada el lunes 26 de enero al mediodía, en la zona del Río Blanco, una de las áreas más afectadas por el fuego en la región cordillerana.
“Hace una semana que ando atrás de los animales”
En el material audiovisual difundido por EED, Huentelaf relata el esfuerzo diario que realiza para intentar salvar parte del ganado.
“Vengo recién de adentro sacando esos animales quemados. Y hace una semana que ando atrás de los animales y voy a caballo, de a pie, sacando del monte, volviendo para atrás con el caballo”, cuenta.
Al momento de la grabación, caminaba lentamente arriando tres terneros con las pezuñas quemadas, sin poder dimensionar cuántos animales más quedaron atrapados en el monte. “Adentro no sabemos cuántos quedan, pero quedan. Si están, están como estos, quemados abajo”, explica.
Consultado en la entrevista realizada por EED sobre el estado del ganado, Huentelaf confirma la gravedad de las heridas. “Claro, tienen quemadas las patas”, responde.
Sobre la atención veterinaria, Huentelaf explica que ya cuenta con medicamentos para atender a los animales afectados. “Abajo del pueblo ya tengo los medicamentos y todo para llegar y ver si puedo curar a la tarde”, afirma en el registro audiovisual.
Las pérdidas no se limitan a los animales. Según relata, el fuego también destruyó infraestructura clave para la actividad rural. “Para abajo es una picardía, porque se quemaron galpones, galpones llenos de pasto. Alcanzaron a salvar una casa”, agrega.
El impacto emocional de perder el campo
El testimonio deja al descubierto no solo el daño productivo, sino también el impacto emocional que atraviesan los trabajadores rurales de la cordillera. “El que le tiene aprecio al campo es un dolor muy grande”, afirma Huentelaf.
Y concluye con una confesión que resume el desgaste acumulado desde el inicio de los incendios: “desde que llegué a la cordillera ando re mal. No puedo dormir, me levanto temprano pensando que tengo que sacar animales”.
Mientras tanto, la esperanza está puesta en la llegada de lluvias que ayuden a frenar el avance del fuego y permitan comenzar una lenta recuperación de los territorios afectados.
#IncendiosForestales #Chubut #Cordillera
Cobertura de EED: Euge Neme y Martín Álvarez Mullally
Fotografías: Voces – Nicolás Palacios
1 comentario en «“Un dolor muy grande”: el drama silencioso de los peones rurales tras los incendios en la cordillera de Chubut»