Pobladores del Parque Los Alerces llevaron a la Justicia Federal una denuncia por negligencia en el combate del incendio

La Asociación de Pobladores Rurales de la Reserva Los Alerces presentó una denuncia penal ante la Fiscalía Federal de Esquel por presuntas irregularidades, negligencia y falta de previsión en el combate del incendio forestal que afecta áreas intangibles del Parque Nacional, con consecuencias ambientales, sociales y económicas de enorme magnitud.

Comparti la nota

Una denuncia penal por el mayor incendio registrado en el Parque

La Asociación de Pobladores Rurales de la Reserva Los Alerces formalizó una denuncia penal ante la Fiscalía Federal de Esquel por presunto abuso de autoridad, incumplimiento de deberes y negligencia en el manejo del incendio forestal que se inició en diciembre de 2025 en el Parque Nacional Los Alerces y que continúa fuera de control.

La presentación apunta contra el intendente del Parque Nacional Los Alerces, Danilo Hernández Otaño; la jefa de Guardaparques, María Laura Fenoglio; el jefe del ICE, Mario Cárdenas, y la cadena jerárquica responsable de las decisiones operativas. Según el escrito, el fuego se propagó por falta de acciones oportunas y planificación, afectando zonas intangibles de máximo nivel de protección ambiental, patrimonio del Estado y bienes de pobladores.

Áreas intangibles, bosques milenarios y daño irreversible

El incendio comenzó, presuntamente, tras la caída de un rayo en el brazo sur del Lago Menéndez, en un sector de bosque nativo prístino, reconocido como Patrimonio Mundial por la UNESCO. La zona alberga bosques milenarios de Fitzroya cupressoides (alerces), una especie única y de altísimo valor ambiental.

Desde la asociación remarcan que no se trata de un daño reparable, sino de la destrucción de ecosistemas irrecuperables, cuya preservación es la razón de ser del Parque Nacional y está protegida por leyes especiales y un presupuesto nacional específico.

Pocos brigadistas y decisiones operativas cuestionadas

Uno de los ejes centrales de la denuncia es la escasa cantidad de combatientes enviados al ataque inicial del fuego. Según relataron pobladores y consta en testimonios públicos, sólo unos 30 brigadistas fueron trasladados inicialmente, descartándose la participación de guardaparques capacitados que estaban dispuestos a intervenir.

Incluso, un mes después del inicio del incendio, se reconoció públicamente que trabajaban alrededor de 40 brigadistas, cifra considerada insuficiente para la magnitud del siniestro. A pesar de admitir que existía personal disponible en otras provincias, las autoridades habrían decidido no convocarlo, argumentando razones operativas que los denunciantes califican de ilógicas e injustificadas.

Falta de planificación, logística precaria y demoras críticas

La denuncia también señala la ausencia de tareas preventivas, la falta de movilidad lacustre propia, la inexistencia de bases operativas, helipuertos y protocolos eficaces para una zona históricamente afectada por incendios.

Los brigadistas dependieron del apoyo de una empresa turística privada para llegar al foco inicial del incendio, y se denuncian demoras provocadas por prohibiciones administrativas, como la suspensión momentánea de la navegación y el retraso en el combate aéreo por supuestas medidas sanitarias.

Además, se habría prohibido el uso de retardantes químicos, priorizando una supuesta protección ambiental que, según la denuncia, terminó facilitando la destrucción total del bosque.

Conflictos internos y falta de información

Otro punto grave expuesto es la existencia de conflictos internos entre autoridades, que habrían afectado la coordinación del operativo. También se denuncia una falta total de comunicación oficial, al punto de que personal del Parque debía informarse sobre el incendio a través de redes sociales.

Un informe interno elaborado por una guardaparque , adjuntado a la denuncia, describe fallas reiteradas en la organización del recurso humano, ausencia de planificación y deficiencias en la conducción, responsabilizando directamente a la Jefatura de Guardaparques. Tras ese informe, lejos de investigarse los hechos, se habrían iniciado acciones administrativas contra la denunciante.

Impacto social y económico en toda la región

Más allá del daño ambiental, la denuncia subraya el impacto devastador sobre pobladores rurales, algunos de los cuales perdieron animales, viviendas y medios de subsistencia. También advierte sobre las consecuencias para el turismo, principal motor económico de localidades como Esquel, Trevelin y Cholila, con pérdidas que hoy son incalculables.

“El Parque Nacional Los Alerces es el motor productivo de toda la región. La falta de comprensión sobre lo que se administra nos está costando carísimo”, señaló Juan Zuoza, secretario de la asociación, en una entrevista con PANORAMA 4.

Qué pide la asociación a la Justicia

La presentación solicita que la Fiscalía Federal investigue día por día el accionar de las autoridades, la cantidad de brigadistas desplegados, la existencia y aplicación de protocolos, el estado del equipamiento, las decisiones operativas adoptadas y si existió negligencia o incumplimiento de los deberes de funcionario público.

Mientras el fuego continúa avanzando, los pobladores esperan que la investigación permita determinar responsabilidades y evitar que una situación similar vuelva a repetirse en uno de los parques nacionales más valiosos del país.

#LosAlerces #IncendiosForestales #DenunciaFederal

1 comentario en «Pobladores del Parque Los Alerces llevaron a la Justicia Federal una denuncia por negligencia en el combate del incendio»

  1. Irresponsabilidad total de la direccion del PNLA entorpeciendo el ataque inicial del fuego con medidas y discursos de protección del ecosistema «intangible» del cual ahora solo tenemos el bosque quemado y su propagación fuera del mismo ocasionando graves pérdidas económicas dentro y afuera del parque, a las que se suman las graves pérdidas ecómicas en el turismo de la Comarca y de salud en brigadistas y comunidad, ahora con afecciones respiratorias.
    Se corre el comentario y seria bueno que la justicia lo confirme, que en su inicio solo permitieron el ingreso de unos pocos brigadistas (por ser zona intangible) y que tampoco permitian a los medios aéreos cargar agua del lago por el alga Dydimo; de la cual si vamos a los hechos esta instalado en todas las aguas de PN, ocasionando demoras entre la carga y descarga del agua para aplacar el incendio.
    De comprobarse todo esto, la pena por negligencia de funcionario público es de esperar que sea ejemplar y no que termine como normalmente pasa, que a los responsables los destinen en otro parque y continuen su carrera dentro de la institución y como residente de la zona y resto de los habitantes de la Comarca sean declarados «personas no gratas».

    Responder

Deja un comentario