Después de años de tratamiento, Ashley regresa a casa tras vencer al cáncer

Después de un largo y doloroso camino marcado por tratamientos, viajes y mucha incertidumbre, Ashley vuelve a Esquel. Tras superar por segunda vez el neuroblastoma, su historia conmueve y agradece el acompañamiento de una ciudad que nunca dejó de estar presente.

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La historia de Ashley es una de esas que dejan huella profunda en la comunidad. Hace tres años, en 2022, cuando apenas tenía dos años, fue diagnosticada con neuroblastoma, un tipo de cáncer infantil que cambió por completo la vida de su familia.

El diagnóstico llegó casi de manera casual, cuando una médica detectó algo extraño al revisarle la pancita. A partir de allí comenzaron los estudios, la confirmación de un tumor en el riñón y un viaje urgente a Buenos Aires, donde Ashley y su familia permanecieron nueve meses realizando tratamientos de quimioterapia. Esa primera etapa terminó con una gran victoria: Ashley ganó su primera batalla contra el cáncer.

Desde entonces, los controles fueron constantes, cada tres meses, hasta que en junio de 2024 llegó una noticia devastadora: el cáncer había regresado con más fuerza. Se detectaron cinco tumores y metástasis en las piernas, lo que obligó a la familia a volver a Buenos Aires sin fecha de regreso, en un contexto aún más complejo y con un pronóstico incierto.

Durante los meses siguientes, Ashley volvió a enfrentar tratamientos intensos. En julio, nuevos estudios mostraron que los tumores se estaban disolviendo con la quimioterapia, aunque persistían las metástasis. En octubre, otros estudios encendieron una nueva alarma: la posibilidad de que la médula estuviera comprometida. La confirmación debía esperar hasta diciembre.

El viernes 12, finalmente llegó la noticia que todos esperaban: los resultados del PET indicaron que Ashley está limpia, sin rastros de enfermedad. Una vez más, ganó la batalla contra el cáncer.

Sus abuelos, Pedro, Felisa, Ana María y Jesús, expresaron la emoción de saber que Ashley regresa a Esquel, a su casa, rodeada de su familia: “Es una alegría inmensa. Fue un camino durísimo, pero hoy sabemos que viene bien, que está sana”, compartieron conmovidos.

La familia destacó especialmente la solidaridad de Esquel, donde vecinos, vecinas, grupos de folklore, escuelas, iglesias y amigos acompañaron con tómbolas, ferias, oraciones y gestos constantes de apoyo: “Ashley se hizo muy conocida en la ciudad, y siempre hubo alguien dispuesto a dar una mano”, remarcaron.

También hubo un profundo agradecimiento al equipo médico de Buenos Aires, en especial al personal del Hospital San Martín y Sanatonio Anchorena, médicos, enfermeras y trabajadores de la salud que acompañaron cada etapa, incluso con una emotiva despedida antes del regreso.

Una fortaleza en cuerpo pequeño
Quienes estuvieron cerca destacan la sonrisa permanente de Ashley, su valentía y su dulzura, incluso en los momentos más difíciles: “Nunca se quejó, siempre enfrentó cada tratamiento con una sonrisa. Es una fortaleza chiquitita”, relataron.

Ashley deberá continuar con controles periódicos en Buenos Aires, pero ya no será una estadía prolongada: será ir y volver. Y eso, para su familia y para Esquel, lo cambia todo.

El mejor regalo de Navidad
La llegada está prevista para el 24 de diciembre, convirtiendo esta vuelta en el mejor regalo posible: tenerla en casa, sana y rodeada de amor.

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