Crecidas repentinas y sedimentos: por qué el agua de Esquel se volvió turbia este fin de semana

Mauricio Mateos, jefe de Servicios Sanitarios de la Cooperativa 16 de Octubre, detalló cómo dos precipitaciones intensas en menos de 24 horas generaron un episodio de turbiedad inusual en el agua de Esquel. Falta de tiempo para cerrar la captación, filtros saturados, corte eléctrico prolongado y caudales históricos explican el fenómeno que afectó principalmente al área céntrica.

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Un golpe de turbidez imposible de anticipar

Desde la noche del viernes, Esquel enfrentó un episodio extremo: una precipitación muy intensa en muy poco tiempo provocó que tanto el arroyo Esquel como el que baja de la laguna Willmanco (dos fuentes clave de captación superficial) se volvieran súbitamente muy turbios. “Fue un golpe de turbidez muy grande y no alcanzamos a cerrar el ingreso a la planta”, explicó Mateos. La primera afectación se registró entre el viernes a la noche y el sábado a la mañana.

Con los filtros y reservas entubados, los equipos comenzaron temprano a renovar agua, limpiar decantadores, filtros y purgar cañerías principales. Pero cuando el sistema empezaba a estabilizarse, una segunda tormenta muy fuerte, el sábado por la noche, volvió a enturbiar la cuenca. “Los arroyos no llegaron a aclararse; fue un evento totalmente imprevisto”.

Acciones de emergencia para recuperar la calidad del agua

Actualmente, el arroyo Esquel continúa turbio, mientras que el que proviene de Willmanco presenta muy baja turbiedad, por lo que la captación superficial se abastece desde allí.

La cooperativa renovó el agua más afectada, aumentó la dosificación de cloro como medida preventiva y continúa con purgas en cañerías para acelerar la recuperación.

“El agua tuvo muy mal aspecto”, reconoció Mateos. Las recomendaciones sanitarias fueron claras: dejar decantar el agua antes de consumir o evitar su ingesta en los picos más altos de turbidez, ya que los sólidos en suspensión se depositan en reposo.

Tormentas, calor y un fenómeno que no es habitual en esta época

Mateos explicó que este tipo de eventos se suelen dar en invierno o primavera en años normales, pero no en septiembre. El calor temprano, sumado a la intensidad de la lluvia, generó una crecida tan brusca que el arroyo, con poco caudal previo, arrastró grandes cantidades de sedimentos.

El corte eléctrico complicó aún más la situación

A las lluvias se sumó otro factor crítico: un corte eléctrico de Transpa de 13 a 17 horas el sábado, que dejó sin funcionamiento a las bombas. “Las cisternas altas se quedaron vacías y, cuando volvió la energía, hubo una gran demanda para rellenarlas. Ahí nos agarró el golpe de turbiedad”, explicó.

Si la cooperativa hubiera cortado totalmente el suministro para evitar el ingreso de agua turbia, varios barrios —ya afectados por el corte eléctrico— habrían quedado sin agua por completo.

Las zonas más afectadas y las que no sintieron el impacto

No toda la ciudad presentó la misma situación. La zona céntrica, entre Guido Spano, las avenidas, el arroyo Esquel y el sector sur, fue la más afectada, ya que recibe agua directamente desde la planta.

En cambio, los sectores alimentados por la cisterna 1800 o por múltiples rebombeos tuvieron menor turbiedad gracias a procesos naturales de sedimentación.

El estado actual del servicio y las recomendaciones

Hoy, el agua ya está ingresando con muy baja turbidez y se espera una mejora significativa durante el día. Las reservas de la planta están al 50% o menos, para evitar incorporar agua demasiado turbia al sistema.

La cooperativa aconseja a los vecinos renovar el agua de sus tanques, dejarla decantar si desean consumirla y tener en cuenta que puede percibirse un leve exceso de cloro, aunque dentro de parámetros seguros.

Las lluvias previstas para la próxima semana son débiles, por lo que no deberían generar nuevos episodios de turbiedad.

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