Una herida abierta en la historia argentina
La Masacre de Trelew, ocurrida en la madrugada del 22 de agosto de 1972, no fue un episodio aislado: fue un antecedente directo del terrorismo de Estado que se desplegó a gran escala durante la última dictadura militar. El fusilamiento de 16 presos políticos en la Base Aeronaval Almirante Zar y el intento de ejecución de otros tres sobrevivientes constituyó un acto planificado de represión política que buscaba sembrar terror.
En diálogo con Dante Lobos en Otra vuelta de tuerca, el abogado Eduardo Hualpa subrayó: “el terror que se sembró en esa época no concluyó en un solo día. Continuó en la última dictadura y aun en democracia, con persecuciones a familiares, abogados y vecinos de Trelew.”
¿Quién fue Roberto Bravo?
Roberto Guillermo Bravo era teniente de la Marina en 1972 y formó parte del grupo que sacó a los detenidos de sus celdas y abrió fuego contra ellos. Según testimonios recogidos en el juicio de 2012, Bravo fue uno de los ejecutores materiales de la masacre.
Tras los fusilamientos, Bravo viajó a Estados Unidos, donde se radicó definitivamente, hizo negocios, obtuvo la ciudadanía y hasta hoy logró evitar ser juzgado en Argentina. Mientras sus compañeros de armas Sosa, Del Real y Marandino fueron condenados a perpetua en 2012 en Rawson, Bravo siguió protegido bajo el argumento de su nueva nacionalidad y por los fallos que rechazaron su extradición.
“Fue parte del pelotón de fusilamiento contra 19 personas desarmadas, encarceladas y vigiladas en una base militar con más de mil hombres. No hubo intento de fuga: hubo ejecución sumaria”, recalcó Hualpa en la entrevista.

Los argumentos del tercer pedido
El nuevo pedido de extradición del juez federal de Rawson, Gustavo Lleral, fechado el 24 de julio de 2025, se apoya en un elemento novedoso: la condena civil en Estados Unidos que responsabilizó a Bravo en 2022 y que fue ratificada en 2025.
Esa sentencia, que lo obligó a pagar 24 millones de dólares a familiares de las víctimas, demuestra que un tribunal estadounidense reconoció su responsabilidad en la masacre. Para la querella, esto desarma la idea de que se trata de una “persecución política”, argumento central en los rechazos de 2010 y 2023.

“Si un jurado popular en Miami lo condenó, ya no se puede hablar de revancha política ni de persecución ideológica. Hay pruebas objetivas de su responsabilidad”, señaló Hualpa.
Este elemento es lo que distingue al tercer pedido de los anteriores y lo que podría dar un nuevo giro al trámite diplomático que ahora debe cursarse a través de la Cancillería y el Poder Ejecutivo Nacional, antes de volver a la justicia estadounidense.


Una deuda que persiste
El recuerdo de Trelew vuelve a poner sobre la mesa una deuda de justicia que lleva 53 años. El desafío, según Hualpa, es que Bravo deje de ampararse en su condición de ciudadano estadounidense y responda en Argentina por los crímenes que cometió en suelo chubutense. Todavía queda pendiente que Bravo responda en Argentina. Ese es el verdadero sentido de este nuevo intento de extradición”, concluyó.
Actividades de conmemoración en Trelew y la región
Trelew vive una intensa agenda de actividades que comenzó este lunes y culminará este viernes 22 con el acto central.
Cronograma
- 18 de agosto: charla sobre el 53º aniversario en el Touring Club de Trelew y recorrido por la Escuela 744.
- 19 de agosto: conversatorio en la Escuela 84 de Puerto Madryn con referentes de DD.HH. y familiares.
- 20 de agosto: almuerzo con familiares en Chacra 86, actividades en el Vivero Municipal y conmemoración en el Penal N°6 de Rawson.
- 21 de agosto: recorrida dialogada en Gaiman, almuerzo en la Biblioteca 22 de Agosto, presentación del libro Nieto 133 de Daniel Santucho y charla del exjuez Carlos Rozanski en la UNPSJB Trelew.
- 22 de agosto: acto oficial a las 11 en el Centro Cultural por la Memoria (Ruta 8) y posterior ingreso a la Base Almirante Zar para familiares y organismos autorizados.
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